AM. - ¡Qué timbales, Roberto!
El Alcalde del Distrito Nacional decidió a última hora, organizar el carnaval de Santo Domingo en la "bajada" de la avenida Winston Churchill, luego de que la Sala Capitular cediera a las presiones, justas y razonables, de los empresarios de la parte norte de la avenida, olvidándose de anunciarlo debidamente y de alertar a los moradores de las zonas afectadas, a los choferes de concho de las rutas de la zona y al pueblo en general, de los inconvenientes que les acarrearía el cambio de lugar.
El resultado fue el caos. A un genio se le ocurrió montar la tarima "presidencial" en el cruce de la avenida Sarasota, con la Churchill, cerrando de hecho esa avenida y dejando como única ruta de escape una calle marginal, la Julia Madsen, que se entaponó con los primeros vehículos porque su única salida era la ya entaponada avenida Bolívar.
Igual les pasó a los moradores del oeste de la Churchill que tuvieron que hacer malabares para poder salir de sus hogares por rutas alternativas.
¿Es que no se puede planificar nada aquí pensando en la gente? ¿Es que el pueblo no merece que se le comuniquen las decisiones municipales?
Ese desprecio de los políticos de la Sala Capitular y del Alcalde se mantiene porque nadie les pide cuentas. Pero qué timbales tienen, para no utilizar otra palabra más sonora.
La Sala Capitular y el Alcalde deben hacer un desagravio público a todos los habitantes de los barrios afectados y al pueblo de Santo Domin-go y, por supuesto, organizar mejor sus actividades.
Y a propósito, el domingo que viene vuelven a la carga.
atejada@diariolibre.com
¿Es que no se puede planificar nada aquí pensando en la gente? ¿Es que el pueblo no merece que se le comuniquen las decisiones municipales?
Ese desprecio de los políticos de la Sala Capitular y del Alcalde se mantiene porque nadie les pide cuentas. Pero qué timbales tienen, para no utilizar otra palabra más sonora.
La Sala Capitular y el Alcalde deben hacer un desagravio público a todos los habitantes de los barrios afectados y al pueblo de Santo Domin-go y, por supuesto, organizar mejor sus actividades.
Y a propósito, el domingo que viene vuelven a la carga.
atejada@diariolibre.com