Las muchachas del Licey
Matilde Dargam es homenajeada por los Tigres
Si usted no es liceísta es porque no conoce a Matilde Dargam. Y si la conoce y todavía sigue a otro equipo es porque no ha ido al play con ella. Después de muchos años -casi 60- de trabajar en la rama femenina de los Tigres del Licey, el club ha reconocido su pasión y dedicación a sus colores.
Doña Matilde sufre más que el manager de turno cuando el equipo no atina y goza como si fuera ella la que conecta un jonrón cuando gana. Es divertida, apasionada y dulce. (No discrimina; es amable incluso con los aguiluchos.)
La niña Matilde ya iba al play a los 7 años con su padre, el Dr. César Dargam. En 2002 el torneo estuvo dedicado a su memoria… y el Licey ganó a las Águilas en Santiago, en el juego 7. Se recuerda como “el Tulilazo” y los fanáticos de ambos equipos saben por qué... Para doña Matilde esa victoria es especial. Recuerda bien al amigo que le había advertido: “El Licey no puede perder un campeonato dedicado al Dr. Dargam.” Es una familia azul, a excepción de algún pariente, que nadie se explica por qué, salió escogidista. Su sobrina Loren Cornelio Dargam, madrina en la temporada 1998-1999 dio la suerte necesaria para coronarse campeón ese año. Y eso que la escuadra azul fue denominada despectivamente “El Equipito”.
Las Damas, las chicas, las muchachas del Licey, como usted quiera referirse a ellas, son un grupo de aficionadas insobornables. Además, realizan una labor importante con programas como Estudiar es Primero, Lee y Aprende, Licey Blue Planet y el Tour del Tiguerito.
Matilde Dargam lanzó la primera bola del juego el día que el Licey celebraba su 118 aniversario. Perdió frente a los Toros por 9 a 0 pero ella no tuvo nada que ver con eso.