La Declaración de Santo Domingo

Los países firmantes son hoy grupo clave para la transición en Venezuela

Que a un dictador le saquen de su palacio siempre es de agradecer. Los venezolanos hicieron las cosas bien, votaron pacíficamente pero les robaron las elecciones y sufren un régimen tan cruel como ineficiente.

En el retorcido tablero de la geopolítica mundial Maduro es una ficha pesada y su extracción por un ejército ajeno, un problema. Las formas importan siempre.

Rusia, ¡el país que invadió Ucrania!, en su inacabable cinismo, critica “la agresión armada". China exige la liberación de Maduro y censura la operación mientras amenaza a Taiwán y tiene las cárceles llenas de presos políticos.  La ONU se reúne hoy para emitir uno de esos comunicados que cada vez impactan menos.

Pedro Sánchez ofrece la mediación española, como si alguien necesitara/quisiera que Zapatero vuelva a aparecer por Caracas. Retoma importancia la Declaración de Santo Domingo que firmaron la Unión Europea y las democracias del continente americano y que ofrece a República Dominicana como colaborador creíble para una transición a la democracia venezolana.

Todavía es pronto para saber qué pasa. Confunde el desinterés con que Trump descartó a María Corina y a Edmundo González. El papel de Delcy Rodríguez es ambiguo: Trump la considera contraparte y ella rechaza el diálogo con la boca pequeña.

Diosdado se tira a la calle con casco y armas a combatir… ¿a quién? Los militares venezolanos… ¿apoyarán la dictadura o serán garantes de la paz de la transición? La guardia cubana de Maduro no peleó mucho… ¿o facilitó la captura?

Venezuela necesita unas elecciones que los chavistas ya no puedan robar. Ocho millones de personas deben poder volver para reconstruir su país. La izquierda pasmada y la izquierda corrupta siguen defendiendo las dictaduras latinoamericanas.

Estados Unidos anuncia lo inaceptable, que “gobernará" Venezuela mientras tanto: mala elección del verbo o malas intenciones. Que caiga un dictador siempre es una buena noticia pero lo más difícil empieza después.

Inés Aizpún es una periodista dominicana y española. Ha recibido el premio Caonabo de Oro, el Premio de la Fundación Corripio de Comunicación por su trayectoria, y el premio Teobaldo de la Asociación de Periodistas de Navarra.