Sí a Romero

Ya no estamos en tiempos de la Rosario

Romero no es un proyecto de minería a cielo abierto. Al no ser una explotación en superficie ni utilizarse procesos químicos cianurados en la explotación -ya que el producto se procesaría fuera del país- el impacto no es el que han querido vender sus detractores. Boicoteando el estudio ambiental han perdido la oportunidad de demostrar sus argumentos.

La minería es el sector con más regulaciones ambientales, que más impuestos paga y que más know how transmite allá donde opera. Ya no estamos en los tiempos de la Rosario y las leyes, nacionales e internacionales, obligan a las grandes mineras a dejar el territorio en mejores condiciones que las que lo encontraron.

Eso no será difícil en el caso de Romero. Lo primero que llama la atención en sus alrededores es el silencio del entorno. Un silencio profundo. (El recordado Simón Guerrero alertaría: si no se escuchan aves…)  Las lomas que circundan el área de Romero, desoladas. La erosión es severa y vomita sedimentos en la presa de Sabaneta, ya mermada por ello en un 50% de su capacidad. GoldQuest tiene (¿tenía?) un plan de intervención.

En diferentes momentos el PRM, el PLD y la FP apoyaron Romero: Isa Conde como ministro de Energía y Minas no entendía las zancadillas al proyecto y Leonel Fernández, que como presidente dio los permisos de exploración, no compartía la postura de Félix Bautista. 

San Juan de la Maguana ha quedado en el imaginario como el próspero granero. Hoy sus números desmienten ese paraíso pintado: es la tercera provincia con menor desarrollo humano, una media de dos cursos menos de educación y un liderazgo político local enquistado en un populismo anticuado en forma y fondo. No faltan (nunca faltan) un sacerdote y un pastor pescando feligreses en río revuelto.

Sí a Romero. Sí a la minería responsable. Sí a la vigilancia extrema y persistente de sus operaciones. Sí al desarrollo de San Juan.

Inés Aizpún es una periodista dominicana y española. Ha recibido el premio Caonabo de Oro, el Premio de la Fundación Corripio de Comunicación por su trayectoria, y el premio Teobaldo de la Asociación de Periodistas de Navarra.