Wander Franco y la Justicia
¿El abuso sexual de una menor es una falta disculpable?
Cuesta entender, no solo aceptar, el perdón judicial al pelotero Wander Franco. Si es culpable, como admite la sentencia, de abuso psicológico y sexual de una menor de edad ¿por qué el perdón judicial? ¿Creen los jueces que es un delito menor, una falta disculpable?, ¿la explotación sexual de menores es excusable en algún escenario?
Evidentemente no porque la madre de la adolescente irá a prisión. Él no. Ahí los jueces abren la puerta a las especulaciones y a la indignación. Es pelotero, es famoso, tiene dinero. Es culpable, dicen los jueces, pero le perdonamos la cárcel. ¡En la misma sentencia¡ No le hizo falta ni apelar.
No basta con tener leyes, con campañas, con discursos. Hay que confiar en la Justicia, nos insisten, y queremos creer que es verdad. Que podemos creer en las buenas intenciones de un sistema judicial en perenne reforma.
Hasta que llega un escándalo como este y… no pasa nada. No hay indignación colectiva. Quizá, solo quizá ¿hay un sentimiento general de simpatía hacia el pelotero? A cualquiera le engaña una adolescente precoz, parecen pensar demasiados hombres y demasiadas mujeres. Es que parecía mayor. Es que es muy madura.
No: un menor de edad no tiene capacidad ni legal ni psicológica para consentir relaciones sexuales. Mucho menos con un adulto. La adolescente era víctima de su madre, por supuesto. Pero de Wander Franco en primer lugar.
Batallamos por combatir las uniones tempranas, tristemente arraigadas en la cultura. Y se hacen pequeños avances en la pelea contra los embarazos adolescentes. Pero tenemos un caso de explotación sexual de una menor en los tribunales… y los genios del mallete le otorgan el perdón para que se libre de la cárcel. Así no: que no nos pidan creer en los jueces y sus reclamos, justos o no. Que arreglen esta injusticia.