Mujeres que corren

El deporte como refugio, vanidad y esfuerzo silencioso para la mujer

Marileidy Paulino corre seria, semblante circunspecto. Bajo la lluvia cargaba el peso de ganar con una multitud empapada en sus hombros. Hay mujeres que corren como si huyeran; Marileidy corre para comerse el mundo a zancadas. Tiene una sonrisa preciosa que desaparece cuando se pone en posición de salir volando.

Hay mujeres que son una juerga en la pista. Las Reinas del Caribe, sin ir más lejos. Olvídense de la sobriedad de nuestra atleta del momento. Son presumidas, piden prestadas trenzas y pestañas, saltan con maquillaje. Antes muertas que sencillas. Parece que hacen deporte para pasárselo bien, no que se lo pasan bien haciendo deporte… Son contagiosas además de excelentes atletas. Si fueran una bebida serían una copa de champán.

Hay mujeres que caminan en el Mirador y no soportan que les saluden. Eligen gafas con los vidrios tintados para no hacer contacto visual. Hay mujeres que van al Parque a saludar. ¿Gimnasio? Hay mujeres tan adictas a la moda (sportwear, le llaman) que se disfrazan de gimnasio para ir al supermercado con botellita de agua incluida. Hay mujeres educadas para no sudar en público y detestar la licra.

Hay mujeres que han hecho deporte toda su vida y mujeres que no lo harán jamás. En el punto medio, las que saben que limpiar la casa, cocinar y cuidar niños o ancianos deberían considerarse ejercicios de cardio, fuerza, estiramiento, equilibrio y potencia todo a la vez, en el mismo sitio y todo el tiempo. (Inscripciones gratis, entrenador personal.)

Hay mujeres trans que corren con ventaja, gordas encantadoras que hace aquafit en la piscina, valientes que pedalean en las autopistas, surfistas, guerreras del tatami, tenistas, futbolistas… Y las demás: las que corren en tacos tratando de llegar a recoger a sus hijos en el colegio en su hora de almuerzo.

Inés Aizpún es una periodista dominicana y española. Ha recibido el premio Caonabo de Oro, el Premio de la Fundación Corripio de Comunicación por su trayectoria, y el premio Teobaldo de la Asociación de Periodistas de Navarra.