Los delatores
La Dirección de Contrataciones y Compras ha anunciado la creación de un call center para que los ciudadanos, de forma anónima, puedan hacer denuncias sobre los proveedores del Estado.
No hay por qué dudar que la intención es loable, todo esfuerzo para combatir la corrupción lo es. Pero no nos engañemos, pedir a los ciudadanos que nos convirtamos en delatores anónimos es reconocer que los controles no son eficientes o que si lo son... no prosperan en los tribunales.
La corrupción no es tan misteriosa. Lo que hay que promover no es la delación anónima, sino la denuncia responsable. Ante un caso de corrupción... muchas personas pueden hablar. Pero callan.
¿Cuántos políticos pueden dar hoy mismo detalles de negociaciones turbias o por lo menos sospechosas? ¿Cuántos funcionarios se enriquecen y los que están a su alrededor lo constatan? Pongamos el caso del ingeniero de la OISOE que se suicidó... ¿era el único que sufría esas presiones, ese chantaje? ¿Cuántos pagan comisiones? ¿Cuántos sobrevaloran el precio para “repartir”? ¿Y quién si no sus compañeros de partido saben qué funcionario está colocando a sus familiares, comprándose una finquita, usando testaferros...? Pero callan.
Y si alguien da un paso adelante y denuncia... ¿ese expediente va a prosperar?
No, los delatores ciudadanos no son la solución. Es una figura que recuerda a los regímenes comunistas (pasados y actuales).
Combatir la corrupción es la obligación del que gobierna. Y una decisión.
IAizpun@diariolibre.com
Tatis y Sheets conectan jonrones para respaldar a Pivetta en paliza de Padres sobre Rockies
Los jonrones de Aaron y Bonds tienen su historia
Directorio ejecutivo del FMI aprueba programa para Argentina de 20,000 millones de dólares
Severino: "Pedí menos dinero para quedarme con los Mets, pero yo no estaba en sus planes"