Ni miedo ni desinformación

Las vacunas se han convertido en el centro de la geopolítica mundial. En el aviso del distorsionado equilibrio entre países ricos y pobres. El motivo de más reproches entre el Reino Unido y Europa. Entre... nombre el escenario que quiera.

La vacuna contra el COVD-19 es un éxito de la ciencia. Tener en un año el antídoto contra un virus desconocido es un logro que pasará a la historia. Todas las vacunas aprobadas han sido probadas y cualquier vacuna puede provocar algún tipo de reacción en el vacunado.

Que haya casos no es una sorpresa, por lo menos para los científicos y epidemiólogos (y la OMS) que aseguran que los incidentes reportados entran perfectamente en el cuadro de la normalidad. Millones de personas son vacunadas diariamente.

Aquí no se han registrado (o por lo menos no se han comunicado) casos de reacción extrema. El proceso fue fluido y descontando los casos de vacunación a personas a las que no les correspondía (en cualquier caso eran más personas vacunadas) se hizo con éxito. Desde el principio, el Gabinete de Salud avisó de que era un “plan vivo”, sujeto a cambios y ajustes en la medida que se cubrieran las etapas previstas y de la disponibilidad de dosis.

Queda esperar que las famacéuticas cumplan sus compromisos; no seríamos el único país al que fallan o incumplen y tristemente los países ricos tienen más influencia y peso a la hora de reclamar... aunque sus procesos hayan sido más lentos o tortuosos.

No es el momento para que cunda el pesimismo o el miedo en los ciudadanos ni tiempo para la desinformación por parte de las autoridades.

Inés Aizpún es una periodista dominicana y española. Ha recibido el premio Caonabo de Oro, el Premio de la Fundación Corripio de Comunicación por su trayectoria, y el premio Teobaldo de la Asociación de Periodistas de Navarra.