Crisis de agua

La ciudad capital tiene problemas de agua y los tendrá por un tiempo. Los habitantes de la ciudad hemos desperdiciado el líquido toda la vidal, y no parecen importarnos los tiempos de sequía para ahorrar.

Las autoridades, en una medida de difícil cumplimiento, se han propuesto cerrar los lavaderos informales, pero esos son los que menos gastan, pues lo hacen generalmente con cubetas.

En realidad, las autoridades debieran rogarle a la población que utilice la menor cantidad de agua posible por medio de medidas simples que van desde usar un vaso de agua para cepillarse los dientes y no dejar el agua corriendo, hasta lavar menos los automóviles y regar menos los jardines.

Es ir sembrando en la gente otro código de conducta con relación al agua, que se está acabando en todo el país por culpa de la depredación de los bosques y los negocios alrededor de los ríos. Basta con visitar una cuenca para darse cuenta que lo que antes era un río ahora sólo es un hilo de agua a punto de desaparecer.