Ojo al santo
Cuando las alcaldías legitiman las invasiones de terrenos con presupuesto público
Cuidadito con las invasiones y peor cuando las hace la alcaldía. Porque ahí es que los invasores avientan el pecho. ¿Cómo va a ser que la alcaldía apoye un plan con asfalto, aceras, presupuesto público y hasta discurso de “desarrollo” en terrenos donde otro tiene título?.
En Santiago, una empresa denuncia que terrenos privados ocupados desde hace más de una década están siendo intervenidos por el Ayuntamiento y Obras Públicas, como si ponerle contenes, calles y pintura a una ocupación la convirtiera mágicamente en urbanismo formal. Pero además, una alcaldía como la de Santiago, quizá la segunda más importante del país no debería hacer el ridículo de esa manera.
Coincidencialmente el Tribunal Constitucional puso el dedo en la llaga al dar a conocer recientemente una decisión del Ayuntamiento de San Juan, atento a que fue hablado donde se montó un vertedero en terreno de propiedad privada. Porque en los ayuntamientos las transacciones se dan con palabra de gallero.
Se supone que el Estado tiene vías legales o por lo menos se orejea para saber lo que está haciendo. Pero de ahí a pasar de invasor o cómplice, está ácido.