A los legisladores los mueve el dinero
Para legislar a su favor fueron ágiles
Los legisladores tuvieron un junio con todo el dinero del país en sus manos. Pasó por sus escritorios un plan fiscal, costosas modificaciones a la ley de residuos y préstamos para financiar el presupuesto nacional.
Diríamos que tenemos un Congreso Nacional que vela por el país, pues conoce con rapidez los temas que afectan a todas las clases, incluidos los propios legisladores. Para legislar a su favor también fueron ágiles: redujeron el alza propuesta al impuesto para las bancas de lotería dentro del plan fiscal. Ahí nuestros legisladores riferos salieron contentos.
Ese es nuestro Congreso. Cuando de dinero se trata, es tan proactivo que un día de junio nos acostamos con una decisión y al siguiente amanecemos con otra. Pero cuando llegan iniciativas que no implican recaudar más ni aprobar endeudamientos, el tiempo transcurre tan lento como el que esperó la mujer en el muelle de San Blas.
Ahí siguen las reformas al Código de Trabajo, a la Policía Nacional y a la Ley de Seguridad Social. Ahora también el Código Penal. Dos legisladores proponen aplazar seis meses su entrada en vigencia, prevista para agosto, con el propósito de revisar varios de sus artículos. Pero si en un año no hicieron nada con un código que no gira alrededor del dinero, ¿harán algo en seis meses?