Aquí todo es cosa de un día
Ahora descubrieron los celulares robados...
Andan como locos allanando tiendas e incautando celulares robados, y ahora hasta émulos de Colón, pues están descubriendo el nuevo mundo de las máquinas que desbloquean esos aparatos.
El que busca encuentra, dice la Biblia, y la inferencia lógica es que antes no encontraban porque no buscaban.
La delincuencia se la pone fácil a las autoridades, porque ya no se esconde, sino que actúa a plena luz del día.
Los puntos de comercio de móviles hurtados no estaban en callejones difíciles de acceder, ni en la trastienda de locales con apariencia de legítimos.
Eran negocios lícitos, y era posible que hasta pagaran impuestos. Es decir, el Estado que no los perseguía se beneficiaba, aunque fuera indirectamente.
Ahora, después de estos operativos ¿qué harán policías, fiscales y jueces? Ya tuvieron sus quince minutos de fama, y hasta de gloria, con dos semanas de trabajo intenso.
Si de algo vale, los limpiavidrios de las avenidas volvieron y con mayor plenitud de derechos. Los Amet no se meten con ellos, y posiblemente ni se hayan enterado.
Aquí todo es cosa de un día, y después olvido total.