Candidaturas sin miramientos

La cuota de la mujer no se está cumpliendo

Los partidos andan disponiendo de las candidaturas a su antojo, y quitan y ponen sin un concierto claro, como si fuera lo mismo hacer que deshacer.

No hay leyes ni estatutos ni tradición, y se está imponiendo en todos por igual un ánimo de tigueraje: ¡Qué me importa a mí!

La Junta parece estarlos dejando, como si quisiera ver a dónde llegan en su infinito desorden, pero de seguro que cuando hale soga, muchos se irán de cabeza.

La cuota de la mujer, por ejemplo, no se está cumpliendo. Y no se está cumpliendo por tres razones, principalmente:

Primero, la malicia de los hombres, o dicho de otro modo, el machismo leninismo, que no es ley, pero si batuta y constitución.

Segundo, la pequeña, o más bien exigua, cantidad de mujeres con aspiraciones a posiciones electivas, lo mismo que de dirección. Los partidos tienen mujeres, muchas mujeres, pero se conforman con ser un número, y no más.

Y tercero, la falta de un recordatorio apremiante, como en ocasiones anteriores. La Junta tiene la palabra, y conviene que emita una resolución al respecto, porque si es por las mujeres, los hombres se quedarán con el santo y la limosna, y la iglesia también.