El despelote en el Comité Político del PLD
Cada uno defiende una causa... ¿Ya no arbitran?...
El Comité Político del PLD poco a poco va dejando a un lado su condición de árbitro, o decisión última, y se involucra en los conflictos internos, grandes o pequeños.
Los trenes de Leonel y Danilo iban a mil, y como venían en vías opuestas, era inminente el choque, pues ambos eran manejados por maquinistas locos.
El caso pudo resolverse en la estación, sin correr riesgos indebidos, pero dejaron que salieran y ganaran velocidad, con un suspenso que helaba la piel.
Ahora vuelve a darse una situación parecida, aunque la intervención se hace a título personal. Euclides, por ejemplo, le levantó la mano al otro Monchy en Santiago como candidato a alcalde.
En la capital sucede igual: Temo declaró su apoyo a Domingo, y prontamente Franklin hizo lo mismo con Roberto. Dicen que Domingo es de Danilo y que Roberto de Leonel.
Lo importante, sin embargo, es que Temo es del Comité Político, y Franklin también, y no se diga de Euclides. ¿Conviene que estos miembros anden en la calle defendiendo causas aparte, y dejen de ser el Consejo de Sabios que alguna vez fueran?
Ya nadie se acoge a la sombra de la mata de limoncillo.