Los peculiares rasgos de la “OTAN”
La fama es que los 12 controlan el partido...
El grupo La OTAN del PLD es un tren que no se para, apea uno que otro pasajero antes de estación, viaja más ligero, pero no se desvía ni se descarrila. Fue verdad que hicieron una que otra reparación, que le cambiaron piezas, pero las razones no fueron mecánicas, sino estratégicas. La lógica consecuencia de la doble afiliación. La de estar con Dios sin olvidar al diablo.
Ya no está fulano, ni zutano ni mengana, y aunque no se les entregaron sus prestaciones, el despido no fue agravio, pues se les explicó la situación y cada afectado la entendió a su manera.
Además, como si se tratara de una academia se llenaron las vacantes. Un exministro, por ejemplo, ocupará el asiento de otro exministro.
Y curioso el hecho: un salcedense por otro salcedense, como si el núcleo se manejara con criterio de región o de provincia. Aunque lo interesante es que son doce, como los apóstoles.
O por lo menos doce platos se ponen en la mesa cada lunes. Esta semana no hubo tenida, y el motivo define su temperamento. Le temen a las tormentas, aun cuando algunos hablan con vientos de furia, o tienen la sangre pesada.