Se salió de abajo de la patana

La Junta complació y así evitó un posible holocausto

Ahora puede entenderse mejor porqué no existe una ley de partidos, ni su correspondiente electoral. Los políticos dominicanos tienen humores cambiantes y el ánimo depende de la circunstancia.

La Junta hizo consenso con sus aparatos y pretendía hacer lo que nunca se había hecho. Contar los votos sin tocar las boletas, y salvando la cara ante el método antiguo.

Pues mire que no.

No podía ser verdad tanta belleza, y tampoco asumirse como metrópolis lo que sigue siendo aldea, o creerse guerra moderna lo que se libra en la manigua.

Gozo entre políticos, pues le ganaron la partida a la Junta sin recurrir a las instancias establecidas. Aunque sí utilizando alfileres de acupuntura.

La Junta realizó una audiencia al estilo del rey Salomón, y pudo más la prudencia que la sabiduría. Dividió el niño en dos, y entregó una parte a los partidos y se quedó con la otra.

Conteo a mano y conteo electrónico.

¿Qué hubiera pasado si la Junta no le hace caso a Unasur o no complace a Participación Ciudadana?

Los muy enterados dicen que el tigueraje ya estaba en pie de guerra y con patrocinio...