Una lucha sin tregua
Cada diagnóstico a tiempo es una victoria contra el cáncer infantil
La lucha contra el cáncer infantil no admite pausas, excusas ni cálculos políticos. Esta enfermedad es, en sí misma, una tragedia silenciosa que irrumpe en los hogares dominicanos con la crueldad de lo incomprensible. Niños que deberían estar creciendo, jugando y aprendiendo, enfrentados de pronto a tratamientos largos, dolorosos y costosos.
Hay un dato que cambia el tono del drama: el cáncer infantil puede curarse. Puede curarse en la mayoría de los casos si se detecta a tiempo y si el sistema de salud actúa con rapidez, seguimiento y recursos. Esa es la diferencia entre una historia de vida y una de duelo.
Un reportaje ayer en Diario Libre pone el foco en esa realidad y destaca los esfuerzos que se vienen realizando desde el Despacho de la Primera Dama, Raquel Arbaje, en campañas de sensibilización, acompañamiento y apoyo a iniciativas que buscan fortalecer la respuesta institucional ante este problema.
Nada de actos simbólicos o de fotografías de ocasión. Cada diagnóstico temprano cuenta como una victoria y cada retraso puede convertirse en condena.
El país debe asumirlo con claridad: combatir el cáncer infantil es defender el futuro. Esa defensa exige continuidad, inversión y compromiso sostenido. Cada niño salvado es una nación que se salva un poco más.