Proyecciones positivas
Crecimiento económico como piso y no como techo para la nación
La proyección de que la República Dominicana crecerá en torno a un 3.82 % anual durante la próxima década es, sin duda, una noticia que invita al optimismo. Nos han colocado entre los países que tendrán un mejor desempeño. Pero conviene leer con serenidad: más que una profecía, es un punto de partida. Una fotografía del potencial dominicano, no una garantía escrita en piedra.
El riesgo de estas cifras alentadoras proporcionadas por el Harvard Growth Lab es caer en la autocomplacencia, como si el futuro estuviera asegurado por la simple inercia del presente. Y no lo está. Crecer no es un accidente, sino una construcción diaria que exige disciplina fiscal, estabilidad institucional y decisiones audaces en educación, productividad, innovación y diversificación económica.
Si esa tasa proyectada se convierte en un mínimo —en un piso y no en un techo— entonces la República Dominicana tiene ante sí la oportunidad histórica de transformar crecimiento en desarrollo, estadísticas en calidad de vida, expansión económica en movilidad social.
El país debe asumir esta proyección como una meta temprana, como una señal de que se va por buen camino, pero también como un recordatorio de que el verdadero desafío está en lo inmediato. La década que viene aparece diseñada, pero resta trabajarla.
Protesta contra la reforma laboral termina en batalla campal en las calles de Buenos Aires
Caracas y Washington sellan acuerdo energético a largo plazo en histórica visita de EE. UU.
Senado mexicano aprueba reducción gradual de jornada laboral a 40 horas a la semana
Caitlin Clark y otras estrellas de Estados Unidos competirán en el Premundial de baloncesto