Decisión ejemplar
El rendimiento académico mejora tras la restricción de móviles en las aulas
La decisión del Instituto San Juan Bautista de prohibir el uso de celulares en las aulas debe verse como un precedente necesario. Ojalá no quede como una medida aislada. En un entorno educativo cada vez más marcado por la distracción digital, el centro ha optado por recuperar la atención, la disciplina y el aprendizaje.
Los resultados no han tardado en aparecer. Mejora en el rendimiento, mayor concentración en clase y un ambiente más ordenado confirman lo que muchos docentes venían señalando desde hace tiempo: el celular, lejos de ser una herramienta pedagógica generalizada, se ha convertido en un foco constante de interrupciones.
Diario Libre no busca demonizar la tecnología. Su valor es indiscutible cuando se integra con propósito y bajo criterios claros. Pero en manos de estudiantes, sin control efectivo, estos dispositivos suelen derivar en dispersión, acceso a contenidos inapropiados y debilitamiento de la convivencia escolar.
La medida del San Juan Bautista pone sobre la mesa una pregunta ineludible: ¿qué tipo de escuela queremos? ¿Una que compita con pantallas o una que recupere el espacio del pensamiento, la escucha y la interacción directa?
Tal vez ha llegado el momento de que otros centros tomen nota. No como réplica automática, sino como reflexión urgente sobre los límites necesarios en la educación contemporánea.