TRAE: una política pública que sí se ve
La seguridad y dignidad de los estudiantes
Los más de RD$21,500 millones que, según sus responsables, ha generado el Sistema Nacional de Transporte Estudiantil (TRAE) en ahorros para las familias dominicanas deberán ser evaluados y contrastados con el tiempo. Pero más allá de los números existe una realidad visible que pocos discuten: el transporte escolar gratuito se ha convertido en uno de los logros más tangibles de la actual gestión gubernamental.
Basta observar cada mañana la llegada de los autobuses a los centros educativos. Miles de niños y adolescentes, correctamente uniformados, son trasladados en condiciones de seguridad, orden y dignidad que hace pocos años parecían inalcanzables. La forma en que una sociedad lleva a sus estudiantes a la escuela también refleja el valor que concede a la educación.
Durante décadas, el traslado diario representó una carga económica para numerosos hogares y una preocupación constante para padres y tutores. El TRAE ha contribuido a aliviar ambas cosas. Reduce gastos, mejora la puntualidad.
Las políticas públicas más exitosas suelen ser aquellas cuyos beneficios pueden apreciarse sin necesidad de largos discursos. El transporte escolar gratuito pertenece a esa categoría. Cuando los alumnos llegan a las aulas como corresponde y las familias sienten un alivio en sus bolsillos, el Estado está cumpliendo una de sus funciones esenciales.