Un reconocimiento merecido
La medalla honra a Frank Moya Pons. Pero, al hacerlo, honra igualmente el estudio, la inteligencia y la memoria dominicana
La condecoración otorgada a Frank Moya Pons con la Orden del Mérito de Duarte, Sánchez y Mella hace justicia a una de las trayectorias intelectuales más sólidas y fecundas de la República Dominicana contemporánea.
Durante más de medio siglo, Moya Pons ha dedicado su vida a estudiar, interpretar y explicar el pasado dominicano con una combinación de rigor académico, claridad expositiva y amplitud temática. Su obra ha contribuido decisivamente a que generaciones de dominicanos comprendan mejor la formación de nuestra sociedad, sus estructuras económicas, sus conflictos políticos y los procesos que moldearon la nación.
El reconocimiento tiene, además, un valor que trasciende a la persona. Honrar a un historiador es reconocer la importancia de la memoria en esta época de culto a la inmediatez, cuando demasiadas veces el debate público parece comenzar cada mañana desde cero.
Moya Pons pertenece a esa estirpe de intelectuales que investigan antes de afirmar y documentan antes de concluir. Sus libros son referencia dentro y fuera del país y han ayudado a colocar la historiografía dominicana en circuitos académicos internacionales.
Que el Estado distinga esa labor constituye una señal saludable. Las naciones también se construyen premiando a quienes las ayudan a conocerse.
La medalla honra a Frank Moya Pons. Pero, al hacerlo, honra igualmente el estudio, la inteligencia y la memoria dominicana.