Petición atendible
Advierten sobre la venta de automóviles descartados por colisiones e inundaciones
En cualquier esquina aparece una distribuidora de vehículos usados. Nada tendría de objetable en una economía de libre empresa si todos esos negocios y las unidades que comercializan cumplieran las reglas. Eso es, en esencia, lo que reclama la Asociación de Concesionarios de Fabricantes de Vehículos.
ACOFAVE pide que la importación de vehículos sea incluida expresamente en las acciones oficiales contra el comercio ilícito y la competencia desleal. El planteamiento merece atención. Según un estudio encargado por la entidad, el 90 % de los vehículos usados adquiridos en subastas de Estados Unidos llega subvaluado y el 96 % presenta daños previos que no siempre son comunicados al comprador.
El problema no es únicamente fiscal, aunque el Estado podría recaudar RD$13,200 millones adicionales cada año mediante la aplicación de los impuestos vigentes. También está en juego la seguridad de quienes compran automóviles cuyo historial puede haber sido alterado u ocultado. Algunos fueron descartados después de accidentes graves o de sufrir inundaciones y otros fenómenos naturales.
Combatir el comercio ilícito no debe limitarse a mercancías de determinado origen ni concentrarse en los sectores que ocupan circunstancialmente la atención pública. Las autoridades deben fiscalizar con igual rigor todo negocio irregular. Proteger al consumidor, asegurar la recaudación y defender a las empresas que operan legalmente constituyen obligaciones ineludibles del Estado.