En defensa del ciudadano
La importación por parte del sector privado de las vacunas contra el COVID-19 ha sido explícitamente prohibida. La medida anunciada ayer por la vicepresidente Peña, a la cabeza del Gabinete de Salud, tiene el firme sentido de defender la salud del ciudadano y protegerle de la especulación y del mercado paralelo que podría crearse.
Las vacunas deben seguir un proceso delicado y poseer un registro sanitario que solo se puede controlar desde una posición de riguroso seguimiento. El proceso de vacunación masiva no es sencillo en ningún país; aquí tampoco lo será.
La demanda masiva está llevando a retrasos en la entrega por parte de las farmacéuticas que elaboran las vacunas ya aprobadas (y por tanto suficientemente probadas) y es muy probable que República Dominicana también sufra estos retrasos.
El Gabinete de Salud trabaja actualmente a toda su capacidad para elaborar y presentar a la población un plan de vacunación realista y eficiente. Las críticas en este momento no ayudan, sobran en este tema. Apoyemos al Gabinete de Salud en su esfuerzo.
Vladimir Guerrero Jr., el tercero que más partidos disputó en el último lustro de la MLB
Blake Lively asegura que otras dos actrices están dispuestas a testificar contra Baldoni
Estados Unidos y Puerto Rico han deportado a 349 dominicanos desde la llegada de Trump
Letón Pé: “Para uno afincar, de alguna manera tiene que romper esquemas”