Ceden… pero no confían
Acuerdo de 14 días evidencia fragilidad en relación entre Washington y Teherán
Primero tensan la cuerda… y luego celebran que no se rompió. Así se escribe esta tregua de 14 días entre Estados Unidos e Irán: un respiro que luce más como cálculo que como convicción.
Dos semanas parecen suficientes para bajar titulares, no para garantizar estabilidad.
La diplomacia, que llegó tarde, ahora intenta vestirse de logro. Mientras tanto, el estrecho de Ormuz sigue siendo más símbolo de presión que de confianza.
Porque reabrirlo no depende de plazos ni ultimátums, sino de algo mucho más escaso en este tablero: credibilidad mutua. Y de eso, por ahora, hay déficit.