El silencio oficial
La Ley de Acceso a la Información exige respuestas oportunas
Hay instituciones públicas que parecen entender la transparencia como una carrera de resistencia: mientras más tarde llegue la respuesta, mejor. Las solicitudes de información de los medios pasan de escritorio en escritorio, se prometen “para hoy”, luego “para mañana” y, al final, la noticia termina publicándose sin los datos oficiales.
Después llegan las quejas porque no se les consultó o porque la versión institucional quedó fuera. La Ley de Libre Acceso a la Información no fue creada para decorar páginas web, sino, para garantizar respuestas oportunas.