Permiso abierto, ruido cerrado
Francisco Peña quiso aclarar su pedido de licencia y terminó echándole más leña al fuego
Francisco Peña quiso aclarar su pedido de licencia y terminó echándole más leña al fuego. Dice que no solicitó dos años para irse de viaje, sino, un permiso abierto que le evite convocar al Concejo de Regidores cada vez que salga del país. La precisión importa, sí, pero no resuelve el problema de fondo.
Cuando un alcalde pide una autorización tan amplia, la señal que manda no es de orden administrativo, sino de distancia con el cargo. Y en Santo Domingo Oeste, con basura, drenaje y caos urbano a cuestas, la ciudad no está para una alcaldía en modo intermitente.