El precio de la irresponsabilidad

El Ministerio de Medio Ambiente identificó hace mucho tiempo a 241 empresas que descargan sus desperdicios en 54 cañadas que son afluentes de los ríos Ozama e Isabela, pero el tiempo pasa y no toma las medidas necesarias ni da a conocer los nombres de los responsables de esa violación legal y de la gran contaminación de la ciudad. ¿Por qué tantas vueltas para identificarlos? ¿Cuál es el temor? ¿Por qué mantenerles los permisos? Es verdad que hay que educar para no contaminar, pero esta situación hay que enfrentarla con determinación.