Corruptos, corrupticos

¡Vamos! ¿Que no eres un corruptico? ¿Que nunca has cometido un acto de microcorrupción? A ver… si los de cuello blanco lo hacen, los de polocher también

¡Vamos! ¿Que no eres un corruptico? ¿Que nunca has cometido un acto de microcorrupción? A ver… si los de cuello blanco lo hacen, los de polocher también.

Soltarle un dinerito a quien te atiende para que acelere un trámite o pedirle a un turpén que te elimine una multa del sistema; pagarle al que te examinó para que te pase la prueba; usar alguna influencia para conseguir un puesto para el que tu mérito no te alcanza: a eso le llamamos microcorrupción. Y sí, tiene mucho que ver con la ética del individuo.

¿Estás limpio? ¿Puedes tirar la primera piedra?

En Miches, por ejemplo, no pueden tirarla. La semana pasada, Edeeste informó que la junta del distrito municipal El Cedro se robaba la luz. Pero también en la casa de la directora de ese mismo distrito municipal. Tuvieron que desmantelarles las conexiones irregulares. ¿A dónde vamos a parar?

Aunque, pensándolo bien, no debería sorprendernos. Muchos no ven los actos de microcorrupción -como robarse la luz- como algo realmente malo.

Viene a cuento la primera Encuesta de Cultura Democrática en la República Dominicana, que reveló que el porcentaje de personas en nuestro maravilloso país dispuestas a “tolerar cierto grado de corrupción si se resuelven los problemas” pasó del 48.3 % en abril del 2022 al 50.9 % en abril del 2023.

Y volvemos a la justificación. Según la encuesta, las personas con menor nivel educativo y más pobres económicamente tienden a ser más permisivas con la corrupción si entienden que sus necesidades están siendo atendidas. Un ejemplo: el 52.2 % de quienes solo estudiaron la primaria justificaría hacer alguna marrulla corrupta si con eso se resuelven problemas.

Los corruptos, los corrupticos; la corrupción, la microcorrupción…

Pero quizá el problema no es solo que haya corruptos en este país en desarrollo. Quizá el problema es que, cuando nos conviene, también sabemos ser corrupticos. 

Jefa de Redacción de Diario Libre. Anteriormente, editora de Economía desde 2021. Se ha especializado en periodismo de investigación, multimedia y de datos, y ha sido docente de periodismo. Ganadora de una Mención Honorífica en el Premio a la Excelencia Periodística de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), entre otros reconocimientos.