En directo - ¿SE IMPONE LA POLíTICA DEL BUEN VECINO?

Para no pocos estudiosos de la política exterior, la actual coyuntura que vive el mundo, en los Estados Unidos se impone la política del "buen vecino", que implementó el presidente estadounidense Franklin Delano Roosevelt a partir del 13 de abril de 1933, fecha en que se celebra el Día del Panamericanismo.

Aunque muchos analistas de la política regional son pesimistas en relación a un cambio de actitud de parte de la administración Obama hacia el continente latinoamericano, hay razones para no tener tantas aprehensiones de cara al futuro, si tomamos en cuenta el discurso del nuevo Presidente y algunos hechos que podemos comentar con nuestros amigos lectores.

Desde la instalación del primer negro estadounidense en la Casa Blanca, resaltan dos acciones del nuevo Presidente que no deben pasar inadvertidas por los analistas de la política exterior.

Resulta gratificante para todo el mundo, especialmente para quienes se dedican a cuidar el tema sobre el respeto a los derechos humanos, que la primera ordenanza firmada por el Presidente de Estados Unidos haya sido para desmantelar la ignominiosa cárcel de Guantánamo, donde se ha denunciado que se torturaba para sacar confesiones. El propio presidente Obama dijo en un discurso ante el Congreso que en lo adelante a su país no se le puede asociar a violaciones de los derechos humanos.

Quiero señalar, desde una perspectiva más optimista, el último hecho ocurrido en Estados Unidos: El presidente Barack Obama firmó  la ley, aprobada por el Congreso, que flexibiliza las regulaciones para viajar y enviar medicinas y alimentos a Cuba.

Es digna de tomar en cuenta, además, la posición del secretario del Tesoro, Timothy Geithner, quien ha dicho que "revisamos nuestra política hacia Cuba para determinar el mejor modo de fomentar el cambio democrático  en la isla y mejorar la vida de su gente".

Indudablemente que hay otro ambiente, que se vislumbra una nueva época en las relaciones de Estados Unidos y Cuba y con el resto de América Latina, continente que ha quedado rezagado en la lista de  prioridades de los últimos gobiernos de ese país.

Estos pasos de parte de la administración Obama, analizados junto a declaraciones del presidente de Cuba, Raúl Castro, quien ha hecho pronunciamientos que van en la línea de la distensión y el diálogo, me lleva a ser optimista.

En el viaje reciente del presidente Leonel Fernández a Cuba, el mandatario cubano, al dirigirse a los principales ejecutivos de la Universidad de Ciencias Informáticas  y a la comitiva oficial dominicana, frente a la prensa dominicana y cubana,  decía que "la propia elección del presidente Obama, que no es un negro americano, es un afroamericano, que ganó no por el voto negro, sino por el voto blanco de la gente joven, nos muestra un cambio ya, sin hacernos muchas ilusiones".

Raúl aseguró que Obama "era un hombre bien intencionado, sin olvidar que es producto del sistema. Ahora, decía, lo que debemos es ser racional, entonces vamos avanzando, pero ya es un salto. Debemos convivir con Estados Unidos, ellos en su sistema y nosotros en el nuestro".

Hay, sin lugar a dudas, un ambiente de distensión propicio para que no sólo haya una apertura y el levantamiento del embargo a Cuba, sino una mejor política de la administración Obama hacia América Latina. La Cumbre de las Américas, en abril en Trinidad y Tobago, a la que asistirá el Presidente de Estados Unidos, sería un marco propicio para renovar los lazos con el continente por parte de Estados Unidos, y retomar la política de Roosevelt de buena vecindad en el marco del respeto, la colaboración y avanzar contra los males comunes que nos afectan, de manera que nuestros pueblos mejoren su calidad de vida.