En paños menores...

Un joven modelo ocupa grandes vallas en la ciudad. Es un anuncio de ropa interior masculina y por tanto posa en calzoncillos como exige el guión en estos casos: con expresión misteriosa entre turbada y expectante...

Es una prueba más de que la igualdad entre los sexos sigue caminando: ellos ya se fotografían casi desnudos y con los cuerpos depilados. (¿Su cuerpo les pertenece y hacen con él lo que quieren?)

Pero eso es lo de menos. El gran cambio para los hombres de hoy tiene que ver con la economía, como siempre. Hoy, aquí, cada vez más hombres ganan menos dinero que su pareja y esa es una gran revolución doméstica. No se trata del ya asumido 40% de hogares encabezados por mujeres solas. Son hogares formados como familias "tradicionales", en las que el proveedor es ahora proveedora.

No se trata sólo de cómo lo encaja y actúa el varón. Es curioso ver que muchas mujeres tampoco lo aceptan cómodas. Es difícil encontrar a la ejecutiva que reconozca con naturalidad que gana mucho más dinero que su esposo. Por otro lado, ellas jamás dirían que "mantienen" a su cónyuge, sino que son un equipo. Tampoco presumen (raramente lo comentan) de cuánto ganan ante sus amigas, cosa que a los varones no les cuesta...

El dinero está cambiando de bolsillo. Es un cambio estructural en la organización de la familia, cuyas consecuencias no vemos todavía. (Es muy pronto para saber cómo termina el negocio...)

IAizpun@diariolibre.com