Espejo de papel. - Dorada medianía

Los dominicanos perseguimos los extremos. La moderación no está en el inventario de nuestras cualidades. Los días que corren son testigos mudos de nuestra perseverancia en los excesos. El error habita en los extremos, y en esta tierra no sabemos buscar el justo medio de las cosas. La moderación es el ajuste o disminución de lo exagerado; aquí, lo que debemos ajustar es el alma criolla. Somos como una banda elástica en permanente tensión. Sigamos el consejo que dio el poeta latino Horacio a su amigo Licinio: vivirás feliz no adentrándote en alta mar... ni acercándote demasiado a la orilla traicionera.

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