Las necedades hacen ola...

La licencia de la Primera Dama ni da ni quita

Lo bueno de la democracia dominicana es que permite a los necios ejercer de manera soberana, como si fueran representantes de elección popular.

Lo malo es que estos no cambian con el tiempo y siempre vienen con el mismo fastidio, como si los problemas que plantean no tuvieran solución.

Que la Primera Dama tiene que tomar licencia durante el tiempo de campaña por su condición de candidata a la vicepresidencia.

Parece una previsión lógica y un afán por hacer más transparente el proceso. Si ella se mantiene en el cargo, siempre se verán con sospecha sus manejos diarios.

Sin embargo, políticamente no tiene ningún efecto. No perjudica al gobierno ni aprovecha a la oposición.

Si Margarita tiene simpatías en la población, que es lo que se teme, es por lo que su Despacho haya hecho hasta ahora y no por lo que pueda hacer hasta el 20 de mayo.

Entonces, si su licencia no le quita a ella ni le da al contrario ¿por qué no complacer a quienes demandan su salida? Mientras menos excusas tenga la oposición, más claro y limpio se le hará el camino al gobierno.