La civilización del espectáculo
Es el más reciente libro de Mario Vargas Llosa. Consta de comentarios, críticas, opiniones y reflexiones de cómo ha cambiado la cultura tradicional y está al día de hoy a punto de desaparecer. La música ya no es la misma, ahora predomina el ruido y las palabras repetidas, la poesía no concuerda, la pintura no refleja, las opiniones son compradas, las personas olvidaron la honestidad y el cumplimiento de las leyes, los políticos compran y venden, en fin, que muchas de las cosas no han cambiado para bien, por el contrario, parece que vamos de mal en peor. Así pasa revista a ensayos que provocan debates de alto nivel intelectual y nos comenta que la cultura se trasmite a través de la familia. Que no hay que confundirla con simples conocimientos ya que estos solo tienen que ver con la técnica y la ciencia. Que la cultura es anterior al conocimiento, una propensión del espíritu, una sensibilidad y un cultivo de la forma que da sentido y orientación.
"… el progreso modernos, ahora lo sabemos, tiene a menudo un precio destructivo que pagar, por ejemplo, en los daños irreparables a la naturaleza y a la ecología, y no contribuye a rebajar la pobreza sino a ampliar el abismo de desigualdades entre países, clases y personas". Usted me dirá si este gran escritor no está en lo cierto. La familia ha cambiado, los pobres son más pobres cada día, los "músicos" jóvenes, en su mayoría, ya no estudian y creen que su taque-taque es música. La gente, como dice el autor, va a visitar museos, monumentos históricos solo para tomarse fotos y decir que estuvo allí. Cuenta también que conoció a un pintor al cual no había forma de que le exhibieran sus obras y éste decidió reunir mierda de vaca, ponerles moscas vivas y entrar la "obra" en una casa transparente. Se la presentaron en un museo parisino al que acudieron miles de personas. Ya me dirá qué es esto.
También nos habla de erotismo, cómo se envuelve en la pornografía sin que la gente sepa distinguirlo. Nos dice que el erotismo no solo tiene una función positiva y ennoblecedora de embellecer el placer físico y abrir un abanico de sugestiones y permite al ser humano satisfacer sus deseos. Nos habla así del "opio del pueblo", "el velo islámico", "la piratería" y de "esos frágiles castillos construidos sobre la arena que se deshacen al primer golpe de viento". Ahí uno encuentra muchos capítulos para reflexionar, por eso estoy de acuerdo con lo que escribe Vargas Llosa, porque ahora, además de la civilización del espectáculo, tenemos problemas ciudadanos, políticos corruptos que solo les importa llenarse los bolsillos, gente que se vende por un puesto en el gobierno, profesionales incapacitados, pinturas que no hay quien entienda, y un sinfín de cosas más que nada tienen que ver con la cultura.
Estoy de acuerdo con todo lo que dice. Porque la cultura, no solo en las artes ha cambiado, también en las religiones, en el comportamiento de los ciudadanos, de los jefes de gobierno, en fin, en todo, y ha sido unas veces para bien y otras para lo peor.
Denver, Colorado