La JCE puede reivindicarse
Por su debilidad y aislamiento social los miembros de la Junta Central Electoral (JCE) han tenido que aceptar gustosos las sugerencias y recomendaciones que les han llegado, incluida una vigilancia nacional e internacional pocas veces vista. Todo lo que contribuya a la celebración con éxito de las municipales debe ser bienvenido porque, reitero, la JCE salió de febrero sin fuerzas y sin calidad como para poner condiciones. Pero quizá ese excesivo y forzoso acompañamiento si es bien aprovechado le sirva para reivindicarse del fiasco anterior, a lo que también debieran contribuir los partidos, que son a los que más conviene brincar el “charquito” del domingo para entrar con buen clima a las procelosas aguas del 17 de mayo.