La picardía dominicana

Algunos la consideran una virtud del dominicano, otros como una parte de su idiosincrasia, para otros es un componente de nuestro folklore. La picardía, el interés en sacar ventaja, adelantarse pese a la señal contraria del agente de tránsito, el regateo, choferes que suben más gente a las guaguas aunque sea notoria la falta de espacio, las rebajas de precios que en la práctica no lo son, el pedigüeño y su receta falsa, forman parte de ese cúmulo de actitudes que la picardía criolla despliega en cada jornada de nuestra existencia. Como realidad que nos abruma, se trata de lo contrario de un valor porque su efecto, siempre negativo para quienes sufren las consecuencias, genera desconfianza, falta de solidaridad, temor al engaño, y acrecienta la sensación de inseguridad. (Colaboración de Santiago Almada)