La renuncia de Bello Rosa
En papeles de coyunturas en las que la anticorrupción se pone de moda, encontré palabras de Virgilio Bello Rosa el ser designado procurador del gobierno de Hipólito Mejía (2000-2004): “No se debe precipitar ninguna investigación ni procedimiento que no esté amparado en las bases legales ni en las pruebas”. La historia final del nombramiento es que tan pronto Bello Rosa vio que las cosas no iban por buen camino le renunció a Hipólito. Para la época se debatía sobre el artículo 85 del CPP y las querellas directas a funcionarios, también se reivindicaba que la persecución la debía liderar, sin ánimo retaliador, el Ministerio Público. Traigo el tema para recordar a un funcionario que supo conservar la dignidad del cargo.
En portadaVer todos