Uníos por año escuela-salud

Es imperativo que el liderazgo nacional, por la magnitud de los tres graves problemas que confrontamos (salud, educación y economía), eche a un lado uno de sus defectos: la apariencia de que se desenvuelve en una torre de babel, en permanente diálogo de sordos con cada quien empujando su agenda o sus intereses particulares. Para la economía, se debe dejar que el Gobierno aplique sus recetas, pero en lo que respecta a la crisis sanitaria y a la necesidad de que no se pierda el año escolar, hay que procurar un consenso general. Son dos sectores fundamentales del desarrollo por tratarse de temas-nación de los que, si se sale de este trance con bien, no se beneficiaría a nadie en particular sino a todos los dominicanos.