Prevención depresión y suicidio en los adolescentes
Desde mediados de los años noventa venimos impartiendo tanto en SD como en el interior una serie de charlas y talleres dirigidos a padres, educadores y profesionales de la conducta sobre un tema que nos viene preocupando considerablemente: la depresión y el suicidio en los adolescentes y jóvenes adultos que oscilan en edades de 15 a 30 años. Hoy sabemos que el suicidio es la segunda causa de muerte en los jóvenes de acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Resulta muy penoso observar como cada día aumentan los casos de suicidio en nuestro país; en el reciente Congreso de Psiquiatría realizado en noviembre del 2012 en Bayahibe (Rep. Dom.) presentamos un curso pre-congreso analizando las diferentes situaciones que pueden llevar a los jóvenes a una depresión y consecuente suicidio. En este articulo compartimos algunas de los conceptos y reflexiones expresados en dicho curso.
La primera pregunta que nos solemos hacer es la siguiente: "Qué está pasando en la mente de muchos de estos muchachos en la flor de su juventud que deciden interrumpir sus vidas?"
Los jóvenes de hoy día tanto las hembras como los varones viven en una constante presión auto impuesta, por una parte para tratar de alcanzar el ideal físico preponderante del momento, por otra para lograr ser aceptados socialmente, cumplir con lo que sus padres u otras figuras de autoridad le exigen para ser exitosos en el estudio o trabajo, todo esto provoca una gran competencia entre los pares. Por otro lado los muchachos de estos tiempos no cuentan con modelos o líderes emocionalmente estables a seguir. Figuras publicas entre otras como Britney Spears, Lindsay Lohan rodeadas de escanda no son los mejores ejemplos de vida para la juventud.
Los padres de esta época especialmente los de clase media, media-alta y alta sean que estén unidos o no en matrimonio viven una vida acelerada cargada de presiones económicas y sociales que impiden una presencia física y/o psicológica con los hijos. Por lo que producto de sentimientos de culpa por no estar presentes o para evitarles vivir las carencias o penurias que ellos mismos vivieron, le proporcionan una educación más permisiva que formativa. Es decir tratan de evitar que los hijos asuman responsabilidades propias de la edad, sobreprotegiéndolos en los contratiempos impidiendo que los jóvenes enfrenten las frustraciones normales de la vida. Como consecuencia de esto los muchachos no logran desarrollar destrezas para enfrentar los problemas presentando personalidades frágiles y muy vulnerables. En consecuencia esta juventud se cría en una burbuja manteniendo una felicidad efímera y artificial.
Es importante que diferenciemos que significa sentirse triste versus estar deprimido; el estado de tristeza es normal cuando perdemos a alguien querido, terminamos una relación o pasamos por otros eventos difíciles de la vida, la depresión en cambio es algo más serio e implica entre muchas otras condiciones: gran carga de irritabilidad, ira, desórdenes en el comer y en el sueño (exceso o carencia de estos), desesperanza, aislamiento, abuso de sustancias (alcohol, drogas), conductas autodestructivas (exceso de velocidad, heridas autoinfligidas), anhedonia, todo esto acompañado de fantasías suicidas.
Sabemos que las posibles causas de depresión son multifactoriales: genéticas, condiciones de vida estresantes, experiencias traumáticas abusos sexuales, físicos y psicológicos, pérdidas súbitas significativas en edades tempranas, abandonos y discriminación social.
Lo que hoy sabemos es que el/la joven que intenta suicidarse ha dado señales previas tanto conductuales como no verbales aunque no hayamos sabido detectarlas, las ideas suicidas reflejan en los jóvenes un grito de ayuda y desesperación. Podemos citar varios ejemplos de estas: disposición de pertenencias, escribir en las redes sociales sus deseos de morirse, expresar en poemas, dibujos y escritos el desprecio por la vida. Si estos muchachos reciben ayuda psicológica y/o psiquiátrica en estos momentos muchos casos de suicidio podrían evitarse.
Entre las situaciones identificadas que pueden motivar el porque los jóvenes se suicidan se identifican: desorganización de la personalidad, abuso de sustancias, decepciones amorosas, discriminación familiar y social, acoso escolar ("bullying) abusos en las redes sociales por amigos, ex parejas, abandono de familiares entre muchas otras.
Hoy sabemos que hay tres factores que exponen a los jóvenes y adultos al suicidio: 1) letalidad aprendida o habilidad para hacerse daño, el cuerpo se va tornando insensible al dolor, 2) la no pertenencia es decir sentirse excluidos, no aceptados por la familia o la sociedad, y 3) la desesperanza, el no poder salir adelante con las metas propuestas sean estas condicionadas por los padres, la escuela o por ellos mismos.
"Qué podemos hacer?" Ante todo tanto la familia como la escuela deben trabajar en conjunto para desarrollar en los niños desde pequeños la capacidad de ser resilientes; este concepto muy manejado en los últimos años significa que los individuos puedan salir adelante no obstante las circunstancias adversas en las que se tengan que enfrentar. Para desarrollar personalidades resilientes se necesitan desarrollar ciertas destrezas de las cuales mencionaremos algunas: creatividad ante los conflictos, desarrollo del sentido del humor, respeto a las diferencias individuales, educación con límites y respeto hacia los demás, formación con valores espirituales, desarrollo de la responsabilidad y empatía, todo esto va llevando a un adecuado nivel de autoestima. Una persona con una autoestima estable no se suicida. El individuo resiliente puede ser pobre o rico, con buena o escasa educación académica, lo importante es que aprenda a adaptarse a las situaciones hostiles que la vida le presente.
En resumen todos somos responsables de que gran parte de nuestros jóvenes no quieran vivir, la pregunta obligada como reflexión final que nos debemos hacer es la siguiente: "Qué podemos hacer como padres, educadores y profesionales de la salud para que nuestros niños y jóvenes desarrollen mas pasión ante la vida y puedan desarrollar sus potencialidades?"
rosabrea@yahoo.com