Qué pasa con el Congreso del PLD

No pueden posponer las decisiones... ¿O sí?

La alta dirección del PLD le estaba huyendo al toro del VIII Congreso, cuyas resoluciones ni siquiera tenía en el tintero, cuando lo sorprendió un Miura en medio de la plaza.

Nadie pensó nunca que Leonel podía alterar el ánimo interior, y originar situaciones que obligaran al Comité Político a torear sin capa.

A mano pelada.

Confrontaciones como la de Metro no estaban previstas, y por lo mismo, no se tenían en botica aceites y ungüentos para heridas fortuitas.

Con lo de Leonel no podía hacerse lo mismo que con las decisiones pendientes del Congreso, pues la chispa podía incendiar la pradera.

Ahora, debieran explicar mejor la circunstancia. No queda claro qué congreso se pospone para el 2020, pues el del 2014, aunque clausurado, no concluye en la práctica.

El congreso crea normativas, pero no para archivarlas, sino para aplicarlas. Sin embargo, los CP han hecho burla de este asunto.

No tiene sentido, por tanto, hablar de posposición, puesto que si debe celebrarse cada 5 años, y el del 2014 terminó en el 2015, el próximo no puede ser ni antes ni después del 2020.

Una pifia, evidentemente.