El fracaso cívico

Entre el respeto nipón y el vertedero nacional: ¿De quién es la culpa de la basura?

La diferencia entre una sociedad que entiende el espacio público como una extensión de su hogar y otra que lo ve como un vertedero se evidencia al comparar la tradición japonesa con la realidad cotidiana de la República Dominicana. Mientras en Japón la limpieza forma parte de la cultura, en la media isla se presenta como un logro puntual o como noticia cuando las autoridades logran recoger a tiempo los desechos que deja la propia población.

El contraste se observa en la temporada de cerezos en Japón. Durante el hanami, miles de personas se reúnen en parques como Ueno, en Tokio, o en el entorno del castillo de Nijo, en Kioto. A pesar de la concentración de público, el resultado no es desorden. Los asistentes cuidan el entorno, que se ve tan ausente de residuos que la recogida parece innecesaria. Los árboles, símbolo de la vida y la juventud, se mantienen intactos porque el respeto por lo común forma parte de la conducta colectiva.

Muy distinto a la República Dominicana, donde cualquier fiesta pública o privada convierte el lugar donde se realice en una pocilga. No importa que fuere en el bautizo del club más exclusivo o en el teteo más clandestino. La basura que dejamos es lo que determina lo buena que estaba la actividad. Por eso no nos sorprendemos cuando, después de la culminación de los partidos que se vieron desde la Plaza Santo Domingo, en el Malecón, fuera noticia al día siguiente que no había basura. Y lo alarmante: cómo la gente aplaudía al gobierno de la ciudad porque finalmente “cogió cabeza” y fue eficiente. Cuando, en realidad, somos los ciudadanos quienes no aprendemos. Los que nos hemos vuelto paternalistas. De la misma manera en la que resolvemos la tarea del niño porque no tenemos tiempo para explicarle, esperamos que otros resuelvan nuestro reguero, porque para eso se les paga. Aunque usted no pague basura.

Por eso, amable lector, si usted encuentra la ciudad, el río, la playa, el campo y los bosques limpios, al menos déjelos como los encontró y no espere que otro lo haga por usted.


Periodista dominicano. Ha trabajado en los periódicos Diario Libre, El Caribe y Listín Diario donde ha ejercido cubriendo las fuentes de deportes y ciudad. Ha trabajado en radio, televisión y proyectos digitales.