Haití: círculo vicioso

La falta de una estrategia de seguridad perpetúa el control de las bandas en Haití

Haití ha recibido suficientes promesas de seguridad, elecciones y reconstrucción institucional como para llenar varios programas de gobierno. El informe de expertos de la ONU permite medirlas frente a los resultados. Y las cuentas no cuadran.

En febrero se firmó un pacto para estabilizar el país y organizar elecciones. En julio, sus compromisos de seguridad avanzaban lentamente y el calendario electoral seguía sin certezas. Ese ejercicio se truncó sin fecha.

Por otro lado, las operaciones policiales han conseguido avances en sectores de Puerto Príncipe. Pero los expertos advierten que las bandas regresan a zonas despejadas, conservan rutas estratégicas y mantienen sus redes de financiamiento, por lo que no se logra la retención de las zonas una vez supuestamente se expulsan a las bandas. La intervención internacional tampoco ha sido la respuesta suficiente. Está la percepción de que antes de los avances de seguridad contundentes se debe lograr la contratación de servicios de personal especializado privados, bajo la premisa de que dejarán a su salida un sistema funcional. Sin embargo, Haití continúa sin una estrategia nacional de seguridad capaz de coordinar prioridades y recursos.

Al mismo tiempo, son risibles las sanciones internacionales a varios cabecillas de pandillas, a quienes se les congelaron cantidades irrisorias frente al patrimonio que se les atribuye. Las bandas siguen comprando armas, reclutando menores y extorsionando familias. En tanto que, la justicia opera como cómplice, al tropezar con los casos de corrupción y mantener las rejas abiertas para los pandilleros.

Lo más grave es que los haitianos pagan el costo de cada retraso en forma de muertos, desplazados, clases interrumpidas y hospitales inoperantes en un permanente sálvese quien pueda.

Desde República Dominicana conviene mirar esa realidad sin propaganda ni indiferencia. Hasta ahora el Gobierno ha hecho lo que ha podido dentro del respeto entre ambos países y una historia con más tiempo espinosos que amistosos. Lamentablemente, Haití da la impresión de que no ha avanzado nada desde la muerte de Moïse.

Periodista dominicano. Ha trabajado en los periódicos Diario Libre, El Caribe y Listín Diario donde ha ejercido cubriendo las fuentes de deportes y ciudad. Ha trabajado en radio, televisión y proyectos digitales.