Lo que se sabe hasta ahora del puente basculante que sustituirá al flotante

Estará 80 metros al sur de la estructura actual, costaría hasta 4,500 millones de pesos y ha sido concebido para durar más de 100 años

Ya casi comienza la travesía que permitirá que el puente flotante sobre el río Ozama deje de ser utilizado tras casi 30 años de uso. Su sustituto estará unos 80 metros más al sur, tendrá una estructura que se abrirá hacia arriba en dos brazos y permitirá que embarcaciones atraviesen el río sin someter a los conductores a las interrupciones de dos y tres horas que provoca actualmente el desplazamiento de la vieja estructura.

Esos son algunos de los elementos que ya se conocen del puente basculante que el Gobierno proyecta construir entre el Distrito Nacional y Santo Domingo Este y cuya adjudicación, según anunció el ministro de Obras Públicas y Comunicaciones, Eduardo Estrella, se realizará esta semana.

El proyecto tiene un presupuesto base de 4,500 millones de pesos y el proceso de contratación incluye el diseño, la ingeniería de detalles, la construcción, el montaje y la puesta en operación de la estructura. También contempla los componentes civiles, mecánicos, electromecánicos, eléctricos y electrónicos, además de la readecuación de su entorno.

Esto último resulta importante para entender qué tan definido está actualmente el futuro puente: el Gobierno ha establecido sus características fundamentales, pero la ingeniería de detalles forma parte del trabajo que deberá ejecutar el contratista.

80 metros al sur del flotante

La nueva estructura no se levantará exactamente sobre el espacio ocupado por el puente flotante.

El pliego establece que estará aproximadamente 80 metros al sur y de forma paralela al puente actual. Mantendrá la conexión entre la avenida Francisco Alberto Caamaño Deñó, antigua avenida del Puerto, y el Malecón de Villa Duarte.

La ubicación permitirá construir la nueva infraestructura mientras existe la actual conexión, aunque los documentos consultados no permiten establecer todavía cómo se manejará definitivamente el puente flotante durante y después de la obra.

De hecho, durante el procedimiento de licitación uno de los oferentes preguntó expresamente al Ministerio de Obras Públicas si el proyecto incluía el retiro del puente flotante.

Dos brazos que se levantarán

La diferencia fundamental estará en la forma en que el puente permitirá el tránsito marítimo.

Estrella explicó este lunes que el sistema estará compuesto por dos partes móviles que se levantarán como brazos cuando una embarcación necesite atravesar ese punto del Ozama.

Actualmente, el puente flotante debe ser abierto y desplazado mediante una operación que puede mantener suspendida la circulación vehicular durante dos o tres horas.

Con el nuevo sistema, Obras Públicas calcula que la interrupción rondará los 15 minutos.

  • “Se abre por quince minutos, pasa el barco y vuelve y se cierra, y no hay que hacer toda esa operación, que se hace con la fuente flotante”, explicó Estrella durante LA Agenda Semanal del Gobierno, celebrada ayer lunes en el Palacio Nacional.

El presidente Luis Abinader lo comparó con los puentes levadizos existentes en el sector Brickell de Miami.

“Algunos le dicen tipo Brickell, igual que el Brickell de Miami”, dijo el mandatario.

La comparación describe el principio de funcionamiento. Hasta ahora, los documentos públicos consultados no establecen que la estructura dominicana será una réplica arquitectónica del puente de Brickell.

De yates a grandes barcazas

La apertura del puente deberá dejar libre un canal entre sus dos pilas para mantener la navegación hacia los ríos Ozama e Isabela.El pliego especifica que por allí deberán poder pasar botes, yates, remolcadores, buques y hasta barcazas generadoras.Esa característica responde a uno de los condicionantes particulares de la obra. El cruce terrestre debe mantenerse entre las dos márgenes de Santo Domingo sin cerrar la vía fluvial utilizada para acceder a instalaciones ubicadas río arriba.

Más de un siglo de vida útil

Obras Públicas plantea una diferencia considerable respecto de la solución provisional que representa el actual puente flotante.

El nuevo puente ha sido concebido con una vida útil superior a los 100 años y deberá cumplir con componentes estructurales, eléctricos, electrónicos y electromecánicos capaces de mantener funcionando tanto el tránsito vehicular como el mecanismo de apertura.

El contrato tampoco termina con la construcción física. La empresa deberá montar los sistemas, realizar las pruebas y entregar el puente en condiciones de entrar en operación.

El plazo previsto para completar todo ese proceso es de dos años, incluida la etapa de pruebas.

Un puente que también deberá mirar hacia la Zona Colonial

El proyecto no se limita al tablero y las estructuras que se levantarán sobre el río.

El pliego exige la readecuación del entorno y establece que el diseño debe guardar armonía con la Zona Colonial, situada frente al área de intervención. Obras Públicas también plantea que la nueva infraestructura pueda contribuir al atractivo turístico del frente fluvial de Santo Domingo.

La licitación oficial define el proyecto como una contratación integral de diseño, construcción, montaje y puesta en operación. El presupuesto base establecido por Obras Públicas es de 4,500 millones de pesos.

¿Qué falta por conocer?

Hay características relevantes que todavía no aparecen definidas con precisión en la información pública revisada. Entre ellas están la apariencia arquitectónica definitiva, las dimensiones exactas de cada hoja móvil, el ancho del canal de navegación, el número definitivo de carriles, la altura y configuración de las pilas y el diseño detallado de los accesos.

Periodista dominicano. Ha trabajado en los periódicos Diario Libre, El Caribe y Listín Diario donde ha ejercido cubriendo las fuentes de deportes y ciudad. Ha trabajado en radio, televisión y proyectos digitales.