¿A qué hora es la cena?

Saltar comidas tiene resultados negativos para el organismo

Ayúdese planificando comidas y meriendas.
Santo Domingo. En artículos anteriores hemos tratado temas en los que pedimos a los lectores que aprendan a diferenciar el hambre del apetito; a identificar la necesidad del antojo y a escuchar al cuerpo como "organismo rector" de estas necesidades. Y recordamos, en un ejercicio de autocrítica, cómo obligamos a los muchachos a terminar lo que hay en el plato, so pena de echar raíces en la silla del comedor, aunque no tengan hambre.

Uno de los mayores inconvenientes al momento de aplicar este plan de alimentación es la hora. Somos esclavos del reloj y nos han enseñado que la bondad económica se manifiesta con "las tres calientes" a horas específicas.

Por supuesto que es práctico, pero si nos vamos a la realidad, se espera que el cuerpo aguante unas 5 horas entre el desayuno y el almuerzo; de 6 a 7 entre almuerzo y cena, y hasta 12 horas para la próxima comida, si es que desayuna. La verdad es que el cuerpo necesita que lo "rellenen" cada 3 ó 4 horas para prevenir bajones de energía, desbalances del metabolismo y episodios de antojos que interfieren con su vida.

Para ayudarse, la gente "pica", pero no cuentan estas meriendas como parte de sus comidas diarias. Unas galletitas ahora; una fundita a las 3:00 pm, que el cumpleaños de la oficina donde el bizcocho estaba buenísimo... ya se hace la idea de lo que come "por la izquierda". Todas estas calorías se suman, pero la gente no se acuerda y a las 12:00 meridiano, a comer como Dios manda.

Coma cuando sienta hambre

Esto no significa que debe matarse de hambre esperando que abran el comedor. Llegado este punto, lo que puede provocar es que ataque el moro como si fuera el último de su vida, comiendo más de lo que el cuerpo le pedía y ganando merecida fama de glotón. Coma cuando sienta hambre y pare cuando ya no la sienta. Nunca coma porque tiene que hacerlo, ni porque el reloj se lo ordene.

Si acostumbra saltar comidas, o no lleva ningún orden, ajustar y reconocer las señales de hambre que le manda el cuerpo puede tomarle algún tiempo. Cuando piensa que la reconoce, espere unos 15 minutos. Si todavía siente hambre, coma. Si se le pasó la sensación, puede haber confundido la campana y no era comida lo que le pedía el cuerpo.

Algunas señales

Para ayudarle compartimos con ustedes algunas señales de hambre, no de apetito. No necesariamente aparecen todas, ni en ningún orden particular, pero creemos que son fácilmente reconocibles sobre todo si hace mucho de la última vez que se llevó algo a la boca:

-Dificultad para concentrarse

-Sensación de mareo, de ligereza

-Dolor de cabeza

-Irritabilidad

-Un estómago que "habla" y una ligera acidez

Pregúntese en serio: ¿realmente tengo hambre? Si ha perdido la capacidad de escuchar a su cuerpo y no reconoce sus sensaciones primarias, intente recordar cuándo fue la última vez que comió y si lo que ingirió fue sustancioso. Si pasa de 5 horas necesita comer algo para recargar energías, de preferencia que contenga carbohidratos, proteínas y algo de grasa. Si quiere comer y no engordar, hay muchas opciones de meriendas que cumplen con estas características.

Escuchar el cuerpo es la única manera de eliminar hábitos perjudiciales y comenzar con otros buenos. Ayúdese planificando comidas y meriendas. Se ha demostrado que muchas personas que padecen sobrepeso llegaron donde están porque comían sin ningún orden y en respuesta a estímulos externos como la publicidad. Saber qué va a comer, cuándo y dónde le confiere control sobre su propia vida.

Puede resultar dificultoso al inicio, pero al cabo de poco tiempo, oirá clarito cuando su cuerpo le diga: ¡es hora de cenar!.

Pavo gratinado con verduras

Ingredientes

(para 4 porciones)

Un cuarto taza de mantequilla

Pechuga de pavo (aprox. 2 libras)

1 taza de cabezas de brócoli

1 taza de cabezas de coliflor

1 pimiento verde rebanado

Una taza de zanahorias cortada en cubitos

1 lata mediana de maíz en granos

1 lata y media de salsa condimentada

Media libra de queso cheddard rallado

Preparación:

Caliente el horno previamente a 450 grados F. Derrita la mantequilla en una sartén y saltee la pechuga de pavo suavemente hasta que esté cocida. Cueza el brócoli, el coliflor y el pimiento al vapor, por aprox. 10 minutos. Ponga la pechuga de pavo cocida en el centro de un molde para hornear y acomode las verduras alrededor. Cubra con la salsa y espolvoree con el queso rallado. Ponga bajo el asador y dore ligeramente.

himilcetejada@hotmail.com