Automedicarse, la peor de todas las recetas
SANTO DOMINGO. Uno de los hábitos más comunes en este país es creerse doctor y autoindicarse casi cualquier tipo de medicamento o acudir donde el dependiente de la farmacia -que a veces ni siquiera es farmacéutico- y pedirle que le "recete" algo para la gripe, el dolor de cabeza o estómago.
En principio se estará ahorrando tiempo y dinero, al no acudir a la consulta con un especialista, pero a la larga esta práctica puede resultar más cara de la cuenta y no es tan inofensiva como aparenta. Y es que, aunque parezca difícil de creer, el simple hecho de ingerir una aspirina puede traer serias complicaciones. "La aspirina puede causar sangrado gastroentestinal. Si una persona tiene fiebre por dengue, y no lo sabe y toma una aspira, la situación puede empeorar porque bajarán las plaquetas", explica Plutarco Restituyo, del Centro Gastrodiagnóstico & Especialidades.
El caso se complica aun más cuando se trata de medicamentos más fuertes como los antibióticos. "Muchos de los daños renales en el país son producto de la automedicación y de la medicación incorrecta de antibióticos", asegura Enriquillo Matos, presidente del Colegio Médico Dominicano.
"Por lo general las personas toman el antibiótico hasta que mejoran, pero el tratamiento debe de ser de 8, 14 ó 21 días, dependiendo del antibiótico, y si no lo concluyen, el organismo hace una resistencia a de esos gérmenes. Por eso la ampicilina, la penicilina y la amoxicilina, entre otros, han perdido su potencia bacteriana", agrega el neumólogo y médico internista Orlando Sturla, del Centro de Medicina Avanzada Abel González.
Según Sturla, otros medicamentos bastantes comunes y que podrían resultar fatales son el acetaminofén o el paracetamol. "La gente los ingiere cuando se toma unos tragos y eso puede originar un sangrado grastroentestinal o rectal", explica el especialista. Cuando la persona padece de problemas renales o hace de esa mala práctica una conducta habitual, los resultados podrían ser peores. "Incluso una persona se puede causar una hepatitis inducida por medicamentos. Hay quienes toman paracetamol a diario. Si un día le duele la cabeza está bien, pero lo lógico es que acuda al médico para ver de qué se trata", agrega.
Otro mal muy común es que el paciente acude al médico, pero le oculta que está ingiriendo medicamentos. Por ejemplo, no le dice que toma un estimulante sexual y el doctor le indica otro medicamento con el que no se puede combinar.
La dosis necesaria
Común es también en este país tomar ciertas vitaminas o productos naturales y aunque sean saludables, si el organismo no las necesita pueden hacer más daño que bien. "Sólo un análisis de la sangre le puede indicar qué hace falta y en caso de que la necesite, el médico es la persona adecuada para decir por cuánto tiempo la puede utilizar", comenta Sturla.
Más de un culpable
Según Enriquillo Matos, uno de los problemas más graves en el país es que las farmacias venden a los pacientes prácticamente cualquier medicamento como el caso de los broncodilatadores, y en la mayoría de los casos la persona que los dispensa ni siquiera tiene conocimientos sobre farmacéutica.
"Aquí no hay regulación de ningún medicamento, salvo el de control de drogas y aun así hay farmacias que los venden. Hoy en día todos deben estar regulados", añade Sturla.
Restituyo y Sturla coinciden en que lo ideal es tener un médico de confianza al que la persona pueda llamar en caso de que tenga alguna molestia y perguntarle qué puede tomar. "Algunos lo consideran un exceso, pero más exagerado sería morir por tomar algo que no necesitaba", concluye Restituyo.
Inocuos
En el caso de los medicamentos, los jarabes son los que tienen menos efectos secundarios, según Orlando Sturla. Cuando se habla de plantas naturales, la manzanilla es la más saludable, contrario al caso de la tuatua, el maguey, el anamú y hasta la sábila, cuyos cristales podrían cuasar intoxicación hepática.
pcrusset@diariolibre.com
"Por lo general las personas toman el antibiótico hasta que mejoran, pero el tratamiento debe de ser de 8, 14 ó 21 días, dependiendo del antibiótico, y si no lo concluyen, el organismo hace una resistencia a de esos gérmenes. Por eso la ampicilina, la penicilina y la amoxicilina, entre otros, han perdido su potencia bacteriana", agrega el neumólogo y médico internista Orlando Sturla, del Centro de Medicina Avanzada Abel González.
Según Sturla, otros medicamentos bastantes comunes y que podrían resultar fatales son el acetaminofén o el paracetamol. "La gente los ingiere cuando se toma unos tragos y eso puede originar un sangrado grastroentestinal o rectal", explica el especialista. Cuando la persona padece de problemas renales o hace de esa mala práctica una conducta habitual, los resultados podrían ser peores. "Incluso una persona se puede causar una hepatitis inducida por medicamentos. Hay quienes toman paracetamol a diario. Si un día le duele la cabeza está bien, pero lo lógico es que acuda al médico para ver de qué se trata", agrega.
Otro mal muy común es que el paciente acude al médico, pero le oculta que está ingiriendo medicamentos. Por ejemplo, no le dice que toma un estimulante sexual y el doctor le indica otro medicamento con el que no se puede combinar.
La dosis necesaria
Común es también en este país tomar ciertas vitaminas o productos naturales y aunque sean saludables, si el organismo no las necesita pueden hacer más daño que bien. "Sólo un análisis de la sangre le puede indicar qué hace falta y en caso de que la necesite, el médico es la persona adecuada para decir por cuánto tiempo la puede utilizar", comenta Sturla.
Más de un culpable
Según Enriquillo Matos, uno de los problemas más graves en el país es que las farmacias venden a los pacientes prácticamente cualquier medicamento como el caso de los broncodilatadores, y en la mayoría de los casos la persona que los dispensa ni siquiera tiene conocimientos sobre farmacéutica.
"Aquí no hay regulación de ningún medicamento, salvo el de control de drogas y aun así hay farmacias que los venden. Hoy en día todos deben estar regulados", añade Sturla.
Restituyo y Sturla coinciden en que lo ideal es tener un médico de confianza al que la persona pueda llamar en caso de que tenga alguna molestia y perguntarle qué puede tomar. "Algunos lo consideran un exceso, pero más exagerado sería morir por tomar algo que no necesitaba", concluye Restituyo.
Inocuos
En el caso de los medicamentos, los jarabes son los que tienen menos efectos secundarios, según Orlando Sturla. Cuando se habla de plantas naturales, la manzanilla es la más saludable, contrario al caso de la tuatua, el maguey, el anamú y hasta la sábila, cuyos cristales podrían cuasar intoxicación hepática.
pcrusset@diariolibre.com