"Borat", una "road movie" transcultural
La película presenta un choque de culturas
Santo Domingo. Filme insólito que en tono grotesco renueva el género de la comedia. Lo hace desde un punto de vista novedoso, el de Borat Sagdiyev, periodista de Kasajastán, país asiático, antigua república soviética, quien desde su pueblo viaja a Estados Unidos de América. Con la pretensión de ilustrar culturalmente a sus compatriotas, Borat y Azamat, su productor y compañero de ruta, realizan un conjunto de reportajes para la televisión kasaja acerca de la cultura americana. El choque es violento, producto de los prejuicios culturales y atrasos sociales de ambos personajes.
Un clásico renovado
Siguiendo el esquema clásico de El Quijote y Sancho Panza, en su periplo el dúo de comunicadores pasa revista a los iconos de la sociedad norteamericana: la igualdad de los sexos, el exhibicionismo en la televisión, el patriotismo, la diversidad religiosa, la tolerancia sexual, entre otros. Por supuesto, pasan cosas insólitas y grotescas, la mayoría verdaderamente jocosas. En esto último hay un acercamiento al modo literario que hiciera famoso el escritor francés Rabelais con su "Gargantúa y Pantagruel". De modo que es una película llena de referencias para un espectador avezado, pero que no interfieren para nada en la lectura primaria del relato. De hecho, es una "road movie", es decir, una película de carreteras, que su enfoque transcultural diferencia de las tradicionales del cine industrial norteamericano.
La inocencia de Borat
Hay en el personaje del periodista Borat una inocencia que hace de éste su principal característica. Borat es, sin saberlo, un maniático sexual, un incómodo y grosero visitante, un discriminador de tono mayor y hasta un sujeto peligroso para el entorno que le rodea. Pero al mismo tiempo es un romántico, que se enamora de la actriz Pamela Anderson al verla en antiguos episodios de la serie de televisión "Los guardianes de la bahía". Tras su búsqueda, arrastra a su inefable compañero, atravesando el país del norte montados en una antigua y destartalada camioneta de helados. Luego de múltiples episodios y conflictos llegan a su destino, California, donde Borat intentará casarse con Pamela Anderson, al particular y tradicional modo de Kasajastán.
La realización
Si bien es cierto que el filme está narrado en primera persona y en tono de documental, la dirección se da la libertad suficiente para utilizar un lenguaje cinematográfico amplio y efectivo al mismo tiempo. La cámara que sigue a los personajes, dependiendo de las situaciones dramáticas, toma las características de cámara subjetiva, es decir, representa el punto de vista de los personajes y a veces de objetos, de un modo sutil, lo cual evidencia un buen trabajo de planificación y montaje. La musicalización es otro aspecto interesante, ya que se utilizan temas folclóricos del país asiático, que funcionan como contrapunto a la imagen documental.
Más allá de la risa
Lo interesante de esta película es que desde un tercer mundo prácticamente desconocido para occidente, se apela a cuestiones prácticas que evidencian las diferencias sociales y culturales en un mundo aparentemente global. Más allá de la risa del momento, al salir de la sala de cine queda la sensación de que la brecha entre oriente y occidente es mucho más profunda de lo que sospechamos y que la globalización que intentan vendernos no es más que una realidad parcial y elitista de un mundo mucho más complejo y diverso. Recomendable para reír de buena gana con los desaguisados de Borat y atisbar, a través del cine, todo un mundo del cual poco sabemos.
Borat: Cultural Learnings of America for Make Benefit Glorious Nation of Kazakhstan .
Estados Unidos, 2006. 84 minutos.
Dirección: Larry Charles
Guión: Sacha Baron Cohen, Anthony Hines, Peter Baynham, Dan Mazer
Música: Erran Baron Cohen
Fotografía: Luke Geissbuhler, Anthony Hardwick
Intérpretes:
Sacha Baron Cohen
Ken Davitian
Luenell
Pamela Anderson
La inocencia de Borat
Hay en el personaje del periodista Borat una inocencia que hace de éste su principal característica. Borat es, sin saberlo, un maniático sexual, un incómodo y grosero visitante, un discriminador de tono mayor y hasta un sujeto peligroso para el entorno que le rodea. Pero al mismo tiempo es un romántico, que se enamora de la actriz Pamela Anderson al verla en antiguos episodios de la serie de televisión "Los guardianes de la bahía". Tras su búsqueda, arrastra a su inefable compañero, atravesando el país del norte montados en una antigua y destartalada camioneta de helados. Luego de múltiples episodios y conflictos llegan a su destino, California, donde Borat intentará casarse con Pamela Anderson, al particular y tradicional modo de Kasajastán.
La realización
Si bien es cierto que el filme está narrado en primera persona y en tono de documental, la dirección se da la libertad suficiente para utilizar un lenguaje cinematográfico amplio y efectivo al mismo tiempo. La cámara que sigue a los personajes, dependiendo de las situaciones dramáticas, toma las características de cámara subjetiva, es decir, representa el punto de vista de los personajes y a veces de objetos, de un modo sutil, lo cual evidencia un buen trabajo de planificación y montaje. La musicalización es otro aspecto interesante, ya que se utilizan temas folclóricos del país asiático, que funcionan como contrapunto a la imagen documental.
Más allá de la risa
Lo interesante de esta película es que desde un tercer mundo prácticamente desconocido para occidente, se apela a cuestiones prácticas que evidencian las diferencias sociales y culturales en un mundo aparentemente global. Más allá de la risa del momento, al salir de la sala de cine queda la sensación de que la brecha entre oriente y occidente es mucho más profunda de lo que sospechamos y que la globalización que intentan vendernos no es más que una realidad parcial y elitista de un mundo mucho más complejo y diverso. Recomendable para reír de buena gana con los desaguisados de Borat y atisbar, a través del cine, todo un mundo del cual poco sabemos.
Borat: Cultural Learnings of America for Make Benefit Glorious Nation of Kazakhstan .
Estados Unidos, 2006. 84 minutos.
Dirección: Larry Charles
Guión: Sacha Baron Cohen, Anthony Hines, Peter Baynham, Dan Mazer
Música: Erran Baron Cohen
Fotografía: Luke Geissbuhler, Anthony Hardwick
Intérpretes:
Sacha Baron Cohen
Ken Davitian
Luenell
Pamela Anderson