Los juguetes que hicieron felices a generaciones

Se trata de artículos sencillos, caracterizados por estimular la creatividad y al desarrollo de destrezas físicas y mentales

Muchos de estos juguetes son una herencia cultural de antaño, por lo que no se deberían olvidar. (imagen creada con IA)

Mañana se celebra el Día de los Reyes, una fecha cargada de ilusión para la población infantil, que la espera con ansias renovadas cada año.

Sin embargo, los regalos de hoy suelen estar dominados por la tecnología y los dispositivos electrónicos, opciones que, aunque atractivas, en ocasiones limitan la creatividad y el desarrollo de destrezas físicas y mentales.

Por ello, vale la pena mirar atrás y rendir homenaje a aquellos juguetes sencillos que marcaron la infancia de generaciones, las más recientes la X (nacidos entre 1965 y 1980) o los millennials (nacidos entre 1981 y 1996),  que sin pantallas ni baterías, aportaron diversión, aprendizaje y habilidades para la vida.

El pimpón (paddle ball)

Era una paleta con una pelotita sujeta por un hilo elástico. El reto consistía en golpear la bola una y otra vez sin perder el ritmo. Cuantas más veces lo lograbas, mayor era la satisfacción. Este juego, aparentemente simple, exigía concentración, coordinación y fortalecía la destreza manual.

El juego del Ya (matatena)

Uno de los favoritos por su nivel de dificultad y emoción. Se jugaba con cinco o siete pequeñas piezas, conocidas en República Dominicana como ya y en México como matatenas, y una pelotita.

Tras lanzar la bola al aire, el jugador debía recoger las piezas indicadas antes de que esta tocara el suelo, sin mover las demás. La complejidad aumentaba según la forma en que caían las piezas.

De acuerdo con investigaciones este juego tiene origen prehispánico y fue utilizado por diversas culturas indígenas como entrenamiento para mejorar la coordinación y la destreza manual.

El tirapiedras (resortera)

Aunque considerado peligroso y más asociado a los varones, no fueron pocas las niñas que también sucumbieron a su adrenalina. Para muchos, más que un juguete, representó una herramienta de defensa improvisada o para lograr tumbar un fruto, si la puntería estaba del lado de quien lo manipulara.

Consistía en una estructura en forma de “Y”, con una goma elástica donde se colocaba una piedra u otro objeto que se lanzaba como proyectil.

El yo-yo

Un clásico que trascendía géneros y edades. Dos discos unidos por una cuerda enrollada que subía y bajaba con la ayuda de la gravedad y el movimiento preciso de la mano. Algunos pueden tener luces u otros diseños llamativos, pero todos compartían la capacidad de relajar y entretener. Bien podría considerarse hoy una terapia antiestrés.

El trompo

Se trata de un cono, generalmente de madera, que gira sobre una punta afilada impulsado por una cuerda, lo que permite a los jugadores realizar trucos y competencias de destreza. Según la Secretaría de Educación del Gobierno del Estado de Tamaulipas, es un juego milenario con variantes en distintas culturas.

Aunque en República Dominicana su práctica ha disminuido, en otras naciones sigue vigente. Cabe destacar que, tradicionalmente, los varones son quienes más disfrutan de este tipo de actividad.

El aro


Aunque hoy permanece en vigencia como tendencia de entrenamiento físico, el aro fue durante décadas un juguete habitual en patios y aceras. Consiste en mantenerlo girando alrededor de la cintura mediante movimientos rítmicos y cortos de cadera hacia adelante y atrás o de lado a lado.

A medida que se domina la técnica, se incorporan brazos, pies y hasta música, aprendiendo a controlar la velocidad y dirección para evitar que caiga, siempre partiendo de una postura estable y un empuje inicial.

Estos juguetes, humildes en apariencia, fueron grandes aliados del desarrollo infantil y hoy despiertan una nostalgia que invita a reflexionar sobre el valor de lo simple, especialmente en tiempos donde lo digital lo invade todo.

Periodista dominicana con una maestría en Comunicación Corporativa. Titulada en estilismo y asesoría de imagen. Es una apasionada del contenido sobre la salud, la belleza, el buen vivir y la cultura.