Cómo ayudar a tu hijo a aprender a escribir

Te compartimos seis consejos prácticos y sencillos para apoyarlo en el camino hacia la escritura

El aprendizaje comienza entre los 2.5 y 4 años con garabatos, juegos gráficos y el reconocimiento visual de letras. (Freepik)

Aprender a escribir es uno de los grandes hitos de la infancia y un proceso que se construye paso a paso.

Según los expertos, este aprendizaje debe darse de forma gradual: comienza entre los 2.5 y 4 años con garabatos, juegos gráficos y el reconocimiento visual de letras, y se va estructurando de manera más formal entre los 5 y 7 años.

Para muchos padres, acompañar este proceso puede ser retador, pero con el enfoque adecuado, se convierte en una experiencia enriquecedora tanto para los niños como para los adultos.

¿Tu hijo se encuentra en esta etapa? A continuación, te compartimos seis consejos prácticos y sencillos para apoyarlo en el camino hacia la escritura.

1. Fortalece la motricidad fina antes de las letras

Antes de escribir, los niños necesitan controlar sus manos y dedos. Actividades como colorear, recortar con tijeras, moldear plastilina o ensartar cuentas ayudan a desarrollar la fuerza y coordinación necesarias para sostener el lápiz con mayor facilidad.

2. Haz de la escritura un juego

Aprender es más efectivo cuando hay diversión. Dibujar letras en arena, escribir con los dedos sobre espuma, usar pizarras o letras magnéticas convierte la escritura en una actividad lúdica y atractiva, alejándola de la idea de obligación.

3. Empieza con su nombre

El nombre propio es una gran herramienta de motivación. Reconocer y escribir su nombre ayuda al niño a sentirse identificado y orgulloso de su progreso. Poco a poco, puedes introducir palabras familiares como “mamá”, “papá” o su juguete favorito.

4. Crea una rutina corta y constante

No hace falta dedicar largas horas. 10 o 15 minutos al día son suficientes si se hacen con constancia. Un espacio tranquilo, buena iluminación y materiales adecuados marcan una gran diferencia en la concentración y el disfrute.

5. Valora el esfuerzo, no la perfección

Las letras torcidas o los trazos irregulares son parte natural del aprendizaje. En lugar de corregir en exceso, celebra cada intento. El refuerzo positivo fortalece la autoestima y anima al niño a seguir practicando.

6. Da el ejemplo

Los niños aprenden observando. Si te ven escribir listas, notas o mensajes, entenderán que la escritura es una herramienta útil en la vida diaria. Incluso puedes invitarlo a “ayudarte” a escribir una lista de compras o una tarjeta.

Aprender a escribir es un proceso gradual que requiere paciencia, acompañamiento y cariño. Más allá de las letras bien formadas, lo más importante es que tu hijo se sienta seguro, motivado y orgulloso de cada pequeño avance. Al final, escribir también es una forma de expresarse y descubrir el mundo.

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