Nutrición digital: cómo la tecnología puede ayudarte a comer mejor

Una variada gama de herramientas tecnológicas puede ayudarnos a mejorar y personalizar nuestra alimentación en cada etapa de la vida. Se basan en algoritmos informáticos, es decir en secuencias de instrucciones programadas que se utilizan para resolver un problema o realizar una tarea específica, explican los especialistas

La nutrición digital utiliza algoritmos y herramientas tecnológicas para personalizar la alimentación y facilitar decisiones saludables. (Shutterstock)

¿Te gustaría tener más energía y mejorar tu relación con la comida? ¿Has pensado infinidad de veces en comer más sano, pero después de intentarlo volviste a los malos hábitos de siempre? ¿Desearías elegir mejor los alimentos y adoptar pequeñas decisiones alimentarias que día a día influyan positivamente en tu salud y calidad de vida?

Hoy en día tenemos a nuestra disposición una serie de herramientas englobadas en la denominada Nutrición Digital (ND), que elegidas y utilizadas adecuadamente pueden ayudarnos a mejorar nuestros hábitos alimentarios, planificar mejor y comer de forma más consciente, señalan las doctoras Rosa María Nieto, Míriam Nova y Heldry González.

Estas tres doctoras forman parte del grupo de profesionales de la salud que han participado en el libro ‘Nutrirse ConCiencia’, coordinado por la doctora Heldry González, donde se expone un plan de nutrición inteligente e información clave para identificar riesgos, prevenir enfermedades crónicas y mejorar el bienestar físico y mental, desde una base científica actualizada.

Herramientas tecnológicas al servicio de la dieta

“Cuando hablamos de Nutrición Digital (ND) nos referimos a una amplia red de herramientas tecnológicas aplicadas al cuidado alimentario, que nos permiten conocernos mejor, tomar decisiones informadas y sentirnos acompañados en el proceso de la nutrición”, explica a EFE la doctora Miriam Nova, pediatra y subespecialista en Gastroenterología y Nutrición Infantil

Explica que, dentro del marco de la ND, “contamos con múltiples ‘apps’, sensores, plataformas y sistemas inteligentes que nos ayudan a entender, mejorar y personalizar nuestra alimentación en cada etapa de la vida”. 

“Estos sistemas no solo nos ofrecen datos, sino que además nos ayudan a cultivar la conciencia sobre nuestra alimentación y salud, a facilitar cambios reales y acompañar procesos clínicos o preventivos con un apoyo emocional que puede enriquecer la experiencia”, según Nova Sánchez.

Esta especialista advierte que estas herramientas tecnológicas “no reemplazan el vínculo humano, pero pueden ser unas aliadas poderosas si las usamos con criterio y conciencia” y “nos ayudan a reconectar con el cuerpo, entender nuestras emociones, y tomar decisiones más informadas y sostenibles”.

La doctora Nova explica a continuación cómo funcionan los principales sistemas actuales de Nutrición Digital.

Sistemas de autorregistro y para conciencia alimentaria

En esta categoría entran distintas herramientas que permiten anotar lo que comemos, cómo nos sentimos, y qué síntomas aparecen, algunas de las cuales utilizan IA para reconocer alimentos por foto o voz, mientras que otras permiten escribir libremente o escanear códigos, según explica Nova.

Estos sistemas “recogen datos diarios sobre la alimentación, emociones y síntomas del usuario y algunas ofrecen información inmediata sobre calorías, nutrientes o patrones

  • Se trata de tecnologías que sirven para aumentar la conciencia sobre nuestras propias conductas, lo cual es muy útil ya que “se ha comprobado que el autorregistro mejora la adherencia a los cambios nutricionales y permite detectar patrones invisibles, como comer más en días de estrés o saltarse comidas cuando se experimenta ansiedad”, según esta especialista.

Sistemas de planificación de menús y recetas

La doctora Nova explica que “estas herramientas tecnológicas ayudan a organizar la alimentación usando algoritmos para adaptar los menús a los gustos, alergias o metas nutricionales del usuario, solicitando a las personas sus preferencias y objetivos, y presentándole recetas, listas de compra y recordatorios”.

 “Al fomentar la planificación, estos sistemas ayudan a reducir el estrés alimentario, mejorar la calidad nutricional, aumentar el consumo de frutas y verduras y disminuir el desperdicio de alimentos al aprovechar los ingredientes disponibles”, destaca.  

Aplicaciones para el bienestar integral

Esta tecnología consiste en “plataformas completas que combinan el registro de datos nutricionales, con pautas de ejercicio físico, sueño, emociones y ‘mindfulness’ (atención mental plena), promoviendo un enfoque integral (cuerpo-mente) de la salud, por lo que son ideales para quienes desean mejorar su estilo de vida en varios aspectos”, según Nova.

Son plataformas que se sincronizan con relojes inteligentes, sensores de sueño o ‘apps’ para meditación; recogen datos y los cruzan con información sobre la alimentación, permitiendo que el usuario entienda su salud como un sistema, en el que, por ejemplo, si duerme mal, quizá tenga más antojos de azúcar; y si se ejercitas más, es probable que necesite más proteína”, apunta.  

Dispositivos de medición y ‘biofeedback’ (bioretroalimentación)

La doctora Nova explica que en esta categoría se incluyen sensores de glucosa, básculas inteligentes, ‘apps’ que analizan la microbiota (microorganismos alojados en del intestino) o la composición corporal, algunos de los cuales “se colocan en el cuerpo efectuando mediciones instantáneas, mientras que otros analizan muestras biológicas y generan reportes”.

Se trata de herramientas digitales, que aportan a la persona información visual o auditiva sobre su cuerpo para que pueda modificar conscientemente sus respuestas fisiológicas, que según destaca Nova, son “útiles en casos clínicos (diabetes, obesidad, intolerancias) para manejar datos objetivos que permiten ajustar el tratamiento o el plan nutricional”. 

Plataformas de acompañamiento profesional

Son sistemas digitales que permiten acompañar al usuario en el proceso de cambio de hábitos actuando como un entrenador personal o un nutricionista profesional, según explica Nova.

Estas herramientas “funcionan a través de planes personalizados según objetivos (como perder peso, reducir el azúcar o controlar la glucemia), incluyen un seguimiento diario de la evolución del usuario, ofreciéndole consejos motivacionales y ayudándole a establecer rutinas sostenibles a lo largo del tiempo”, señala.

Estas plataformas “permiten que la persona se sienta acompañada, proporcionándole un seguimiento digital, que mejora su motivación, reduce el abandono del tratamiento y fortalece el vínculo terapéutico”, enfatiza.

Sistemas basados en Inteligencia Artificial (IA)

“La IA es el motor invisible que personaliza muchas herramientas de Nutrición Digital, analizando los datos que recibe, ‘aprendiendo’ acerca de los hábitos del usuario, y ofreciéndole recomendaciones cada vez más ajustadas”, explica la doctora Nova.

Las herramientas con IA “utilizan algoritmos capaces de reconocer patrones en lo que comes, cómo duermes, te ejercitas y respondes emocionalmente” y contribuyen a “anticipar las necesidades, detectar riesgos y ofrecer sugerencias que se adapten al usuario de forma evolutiva, posibilitando una nutrición más predictiva, preventiva y personalizada”, concluye.

Aplicaciones con enfoques especializados

Por su parte, la doctora Rosa María Nieto, médico de familia y especialista en Medicina Familiar y Comunitaria, y coautora de Nutrirse ConCiencia, analiza los distintos tipos de ‘apps’, que “sin sustituir al personal humano, ayudan a personalizar nuestra alimentación, en ciertos momentos, etapas o enfermedades”. 

Las ‘apps’ para la infancia y adolescencia ayudan a fomentar la educación alimentaria desde edades tempranas, pero debe controlarse su uso, ya que pueden crear en los adolescentes rechazos a determinados aditivos alimentarios; sentimientos de culpa por no registrar correctamente los datos en el sistema; o frustración al poner el foco en la perfección y la comparación, y no alcanzar los objetivos, según esta experta.

Nieto señala que existen aplicaciones para el embarazo y lactancia, que ofrecen planes personalizados y ayudan a desmontar mitos y preocupaciones frecuentes en las gestantes y las madres, así como otras enfocadas en personas con enfermedades crónicas, como diabetes, hipertensión o dolencias cardiovasculares, resaltando que en ambos casos hay que buscar aquellas ‘apps’ que presenten un mayor rigor científico.

También existen ‘apps’ para personas mayores, que pueden ayudar al seguimiento de esta franja de la población, y mejorar su autonomía y salud en esta etapa con gran desafío nutricional, así como otras que adaptan recetas culinarias de otras culturas,  acercando a los usuarios a distintas  costumbres locales, apunta.

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