“Birdman”, o el cine según González Iñárritu

Esta es una de las mejores películas del año 2014, se pasa en Fine Arts de Novocentro.

Michael Keaton podría ser nominado hoy a los Oscar como mejor actor, por “Birdman”.

SANTO DOMINGO. En el cine hecho por hispanoamericanos son contados con los dedos de la mano los realizadores que dominan el arte de la narrativa fílmica. No estamos hablando de hacer películas, nos referimos a la rara virtud de contar historias, al tiempo que se reflexiona acerca de lo que es verdaderamente el cine.

El director mexicano Alejandro González Iñárritu (1963), en su todavía breve filmografía, se distingue por una escritura sólida, compleja y vanguardista. Su trabajo le ha significado múltiples galar- dones, la nominación al Oscar como mejor director (Babel, 2007), y en esta semana el premio al Mejor Guión en los Golden Globe 2015, con el filme que hoy comentamos.

El actor contra su bestia personal

Riggan es un actor de cine que queda marcado por un personaje interpretado en su juventud, Birdman es un super héroe, del cual no ha podido desprenderse. Ya maduro, regresa al mundo de la escena en Broadway, con una obra que escribe, actúa y dirige, y con la cual espera hacer algo significativo en su vida.

Riggan está divorciado, tiene una hija veinteañera en rehabilitación por drogas, una amante que dice estar embarazada, una situación económica crítica, un alcoholismo en ciernes y una obra a punto de estrenar. Se las arregla para sacar del elenco a un actor que no le convence, lo cual permite la incorporación de Mike, famoso talento que extrema los conflictos. Ante la crisis se desata la esquizofrenia, el personaje Birdman acosa al actor Riggan, presionándolo a tomar medidas extremas.

El cine dentro del teatro

Fiel a su estilo, González elabora una puesta en escena inquietante, hecha de largos planos secuencia que siguen los pasos de los protagonistas dentro del teatro en el cual se prepara la obra. El laberinto del espacio teatral es el símil de la trama o viceversa. La cámara va desnudando la intimidad del entorno, el mundo del teatro y sus complejidades humanas y técnicas. Se apoya, además, de una percusión en vivo que ejecuta un baterista que es parte de la acción.

El cine dentro del cine

Pero González no se limita a lo anterior, en una vuelta de tuerca más del guión, el personaje Birdman le permite adentrarse en las relaciones entre teatro y cine, que van desde lo comercial a lo filosófico. Así, los delirios de Riggan son parte de la puesta en escena, donde desde el realismo se salta a la fantasía sin previo aviso. El espectador asiste al derrumbe de las fronteras narrativas, cayendo de lleno en la magia de un relato total.

Lo intenso

Nada de lo descrito sería posible sin el trabajo con la intensidad interpretativa. González logra un discurso cargado de emociones diversas donde no existe el remanso. Michael Keaton, Naomi Watts y Edward Norton, primerísimas figuras a cargo de los papeles principales, son puestos a prueba en todo momento, y el resultado es sorprendente. El conflicto es constante, nada de paños tibios, todo es candente, y la sangre llega al río.

Sugerente es el complemento del título del filme: “La inesperada virtud de la ignorancia”, ya que supone al conocimiento como un vicio o una maldición. Aguda y profunda reflexión acerca de las artes de la representación en general y del cine en particular. Recomendable para todo aquel que dice o quiere pertenecer al mundo del arte escénico.

Ficha
Birdman o La inesperada virtud de la ignorancia. EE.UU. 2014. 119 minutos.
Dirección: Alejandro González Iñárritu
Guión: Alejandro González Iñárritu, Nicolás Giacobone, Alexander Dinelaris y Armando Bo
Música: Antonio Sanchez  
Fotografía:  Emmanuel Lubezki
Intérpretes: Michael Keaton, Emma Stone, Zach Galifianakis, Naomi Watts, Edward Norton.