Redención y romance: “Una buena receta”
“Burnt” se introduce en la cocina, a través de la historia de Adam Jones, un prestigioso chef
SANTO DOMINGO. Para la narrativa cinematográfica, el mundo de la gastronomía ha significado un campo fértil para la creación de historias. Las múltiples dimensiones de la alimentación son cada vez más relevantes en el mundo del cine, pero el mayor atractivo lo genera el personaje por antonomasia de la culinaria, el chef.
Ya son decenas los filmes que tienen como protagonista a un cocinero o cocinera y el mundo de los fogones ha empezado a revelar parte de sus secretos.
“Burnt” se introduce en la alta cocina, a través de la historia de Adam Jones, un prestigioso chef que intenta recuperar su lugar, luego de una larga temporada en su propio infierno. Está protagonizada por Bradley Cooper, actor conocido, tanto por sus interpretaciones en comedias, como en dramas.
Las tres estrellas
Adam Jones fue un talentoso joven que consiguió tempranamente dos estrellas Michelin en un restaurante de París. Inmadurez y adicciones de todo tipo le llevaron al desastre y al autoexilio. Busca en Londres a sus antiguos socios, y les propone manejar su restaurante para conseguir las codiciadas tres estrellas del mundo de la cocina. Pero no será fácil, Adam no es un tipo convencional; acostumbrado a pensar fuera del molde, provoca a su alrededor todo tipo de conflictos y su turbio pasado le persigue.
La historia
El relato se concentra en cómo Adam consigue armar un equipo de expertos cocineros para llegar a su meta. El guión, además, agrega líneas de conflicto con antiguos compañeros que tienen temas pendientes con Adam y con narcotraficantes que buscan cobrar una deuda. Existe también el conflicto interior del chef, quien va paulatinamente abriéndose a nuevas formas de relación que van enriqueciendo su vida íntima y profesional, apoyado por Helene en la cocina y la Dra. Rosshilde en la consulta médica.
Ritmo y cadencia
El filme mantiene un buen ritmo narrativo, los elementos encajan en la historia, adornada por notas de humor y romance. La dosificación de la información genera una cadencia apropiada para el tipo de relato. Pasado y presente se van entremezclando en la acción sin necesidad de acudir a imágenes de tipo flashback. Se va escalando en el nivel de los conflictos hasta llegar a un clímax que es consecuencia natural y no forzada de la historia. Personaje y relato encuentran redención personal y resolución narrativa de manera armónica.
Las actuaciones
Es notorio que Bradley Cooper estudió a fondo su personaje, y no sólo aprendió francés, también es convincente su desempeño en la cocina. Si bien nunca utiliza el cuchillo como un verdadero chef, sí monta platos con estilo y elegancia. Arrogancia, petulancia, ira y fragilidad son aspectos que logra transmitir con certeza. Muy bien están Sienna Miller y Daniel Brühl en sus roles de sous chef y jefe de piso, cada uno con sentimientos encontrados en torno al protagonista. Por otro lado, las intervenciones de las veteranas Emma Thompson y Uma Thurman le otorgan mayor peso al relato.
Si se toma en cuenta que el consultor gastronómico del filme es Mario Batali, y que uno de los productores ejecutivos es Gordon Ramsay, ambos figuras de la culinaria mundial, se puede deducir que es una historia bastante cercana a la realidad de la alta cocina. Sin ser una obra maestra, logra su cometido, y da cuenta de un mundo interesante y atractivo para la audiencia internacional. Recomendable para personas vinculadas al mundo de la gastronomía y la buena mesa.
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